Nadia González tiene 34 años, es mamá de tres hijos y paciente oncológica, estadio 4 (enfermedad diseminada por el cuerpo).
La vecina zarateña, había comenzado a juntar firmas por septiembre, para que su obra social (IOMA) autorice su tratamiento contra luego de una interrupción de casi dos meses.
La medicación Alecensa, Alectinib, es vital para su calidad de vida; en primera instancia a fines de septiembre, la prestadora de los estatales bonaerenses comenzó a suministrar el tratamiento pero la continuidad tuvo lamentables sorpresas para la joven
«Padezco de cáncer de pulmón, hígado, riñones, huesos y cerebro», le señalaba Nadia al cronista de Enlace Crítico. «Cuando pude retomar el tratamiento la respuesta fue altamente positiva, pude salir de la cama, se calmaron los dolores intensos, volví a vivir», dice con un dejo de angustia.
«Pero hoy me siento desamparada, IOMA vuelve a no responder a mi pedido y tengo miedo de volver al padecimiento», afirma y agrega, «hace cinco días que no recibo la medicación y solo me dicen que la autorización de compra está autorizada pero no la droguería».
Tremenda respuesta dada de los escritorios, que parece que las urgencias humanas son solo una orden de compra y la burocracia de ver quien se beneficia con el negocio de la venta.
Nadia, una vecina zarateña dándole pelea al cáncer y a IOMA.
Fuente: Enlace Critico


