Luego de la marcha realizada días atrás pidiendo justicia por Ramiro, El Diario de San Pedro habló con Mauricio Garrote, acusado por la familia de Ramiro como el culpable del fallecimiento del joven. Garrote quedó libre de culpa tras el juicio realizado, contó su versión de los hechos y mostró su dolor ante lo sucedido ese 24 de diciembre de 2013.
Garrote cuenta que en el momento del accidente él no salió corriendo como dicen, que no estaba alcoholizado y asegura que Ramiro habría cruzado el semáforo en rojo. Lamenta no haber podido acercarse al padre del joven fallecido y explicarle cómo fueron las cosas, lamenta haber salido de su casa a llevar a su amigo esa noche. Manifestó el dolor atravesado por haber intervenido en un siniestro en el que una persona resultó fallecida. No entiende porqué la familia, en especial la cuñada de Ramiro, lo indica como único responsable del fallecimiento.
Mauricio Garrote refirió que en el momento del accidente el no entendía nada, iba con su amigo y sintieron un estallido en el parabrisas. Cuenta que ni siquiera atinaron a frenar porque venían despacio y que el auto siguió hasta pararse… una vez abajo del automóvil, relató que el conductor de la camioneta que venía detrás de Ramiro se acercó y se lamentaba:
“Loco cómo te vas a cruzar así, te suicidaste… cómo no vas a usar casco, cómo vas a cruzar así, no podés cruzar en rojo…”
Este hombre, es el mismo testigo que en el juicio declaró que Ramiro había cruzado el semáforo en verde. Según Garrote, la familia del joven fallecido lo presionó para cambiar su testimonio.
Garrote manifestó también, haber estado junto a la policía en el lugar del accidente desde el momento en que sucedió hasta por al menos dos horas y, que brindó todos los datos que le pidieron sin oponerse. Dijo además que la policía le decía:
“Flaco, ya está, si no tuviste la culpa, se cruzó este loco”.
Aunque remarcó que los policías estaban a desgano y no le prestaban mucha atención y que, le hicieron el test de alcoholemia informándole que el resultado había dado elevado (1,016), él no quiso firmar el informe y pretendía que se lo hicieran nuevamente, lo que la policía no habría permitido diciéndole que ya habían pasado 5 minutos. Finalmente firmó el informe, pero con la condición de que le hicieran luego un análisis de sangre, cuyo resultado fue negativo.
En algún momento, mientras esperaba en el lugar del accidente junto a la policía -según relato de Garrote- cuenta que llegó su vecino, un hombre de 65 años que le preguntó cómo estaba y si necesitaba algo, sugiriéndole que fuera a su casa a lavarse al menos la cara, que debía quedarse tranquilo porque ya había entregado toda la información a la policía. Así fue como se retiró caminando del lugar. En sus palabras:
“Yo no me escapé, estuvimos con los policías como dos horas esperando para ver cómo estaba Ramiro, incluso vino mi vecino de 65 años me preguntó cómo estaba, si quería ir al baño o a lavarme la cara, fui y me di cuenta que había dejado el auto abierto y mi vecino me preguntó si había dejado todos los datos, le dije que sí. Entonces él me dijo que me quedara tranquilo”.
“A los policías les el abogado les preguntó si yo había colaborado y asintieron, también si había salido corriendo y, ellos respondieron que no, que había salido caminando… los policías estaban pelotudeando…”
Contó luego, que la policía llegó a la casa de su vecino y lo subió al patrullero. Aseguró que él no se resistió ni agredió a los efectivos.
Ya en la Comisaría, Garrote cuenta que se cruzó con la madre de Ramiro y con el hermano, a quien le habría contado cómo habrían sucedido los hechos y a quien le habría ofrecido ayuda para cualquier cosa que necesitaran. Dice que luego al fallecer Ramiro, nunca más volvieron a hablar. Además, agregó que la cuñada, quien organizó la marcha acusándolo de asesino, al momento del juicio fue invitada por el juez a que participe del mismo, negándose y yéndose de la sala sin regresar.
Al respecto del hecho Mauricio Garrote dijo:
“Me sentía terrible, ser parte de algo que no tenía explicación, fue horrible, yo no lo podía creer… nosotros estábamos cruzando cuando escuchamos el ruido… Me encantaría volver el tiempo atrás, que hubiese tenido luces así lo veía. Lloré mucho el día del accidente y el día que murió fue terrible, me costó mucho recuperarme… verlo en el suelo y no poder tocarlo… me hubiese encantado haberlo ayudado, que hubiera tenido casco… ¿Para que fui a llevar a mi amigo?


