Con sabor a hazaña fue el triunfo albirojo en una cancha siempre difícil. Allí superó a Gral. San Martín 1-0 con gol de Gustavo Díaz en el cuarto minuto de descuento que había otorgado el árbitro y con dos jugadores menos por expulsión de Sepich en la etapa inicial y Cerruti en la final.
Discutida la actuación del árbitro Santiago Banegas para los hinchas de Paraná. El cotejo fue de trámite parejo y, salvo en los minutos finales, donde trató de apretar al visitante contra su arco, el local nunca pudo hacer valer los jugadores de más que había en cancha, el estado del terreno no ayudaba, ya que alrededor de dos horas antes llovió copiosamente en esa localidad y dejó la cancha en muy malas condiciones.
Paraná fue un equipo inteligente, bien parado en el fondo dejó arriba jugadores veloces y livianos para el estado del terreno. De esa manera casi ni se notó la diferencia. Ambos dejaron todo en la cancha, no regalaron una pelota, fueron a cada uno como en toda final, jugando al límite.
En las jugadas de expulsión el árbitro dio a entender con la sanción a Sepich que luego de cobrar una infracción el defensor intenta dar una patada de atrás a Ansaloni, aunque le damos la derecha al árbitro porque estaba pegado a la maniobra, y en la de Cerruti no la compartimos: estábamos al lado y en todo momento fueron los dos fuertes a la pelota, aunque Banegas entendió que hubo un golpe del volante a Santillán en el rostro, lo que no percibimos.
Párrafo aparte para los arqueros: los dos muy bien, fueron claves para mantener el cero con tapadas muy complicadas, y en el único gol, nada que hacer Mastroiani, quien perdió en el mano a mano con Díaz (este definió bien tras pase milimétrico de Costa Acevedo) en la última bola del partido. Para nada está cerrada la final, en una semana será la revancha y la diferencia es exigua.
Primera final de sexta división: Sportivo Baradero 0- Mitre 4 (Abraham x2, Molina y Cabrera)
Primera final de segunda división: Agricultores Club 0- Sportivo Baradero 0











