El Municipio continuó con los controles de pesajes a los camiones areneros. Fueron secuestrados cuatro entre la madrugada y la mañana del sábado, de los cuales se pudo establecer que dos tenían más de 60 mil kg y otros dos, más de 70 mil. Cabe recordar que el límite establecido es de 45 mil kg.
En tanto, uno de los camiones además se podía ver que presentaba las cubiertas muy dañadas, por el paso del tiempo, y resentidas justamente por el exceso de carga que a diario deben soportar. Esta situación es sumamente peligrosa, no solo para el transportista, sino también para terceros.
Asimismo, el pasado viernes se había generado una situación con un grupo de camioneros que argumentaban haber salido con el peso reglamentario y que la balanza estaba pesando mal. Se hablaba de una diferencia de entre 2000 y 5000 kg. Sin embargo, en el caso puntual de los secuestrados el sábado, la diferencia es tanta que no cabe duda del sobrepeso.


