Los empresarios se reunieron con el secretario de Gobierno de la Municipalidad para exhibirle el plan financiero y de negocios, donde ya tienen cómo obtener planificado la materia prima e incluso algunos futuros clientes. La noticia trae consigo esperanza, pero al mismo tiempo cautela hasta que se concrete y la empresa vuelva a funcionar con todos sus empleados.
La continuidad laboral de Germaíz es una preocupación que se instaló en la vecina ciudad porque de la fábrica dependen 50 familias baraderenses, más otras 20 personas en la sucursal que tiene la firma.
Luego de muchas idas y vueltas, entre discusiones, reuniones y audiencias, apareció un grupo inversor interesado en comprar la fábrica aceitera. Los inversionistas tienen como “cara visible” a Martín Demierre y mantuvieron un encuentro con el secretario de Gobierno de la municipalidad, Martín Genoud, para interiorizarlo en el proyecto que tienen pensado desarrollar en nuestra ciudad.
“La situación actual de la empresa es que está presentada en convocatoria y la fábrica no está trabajando”, recordó el funcionario municipal y dijo: “La novedad que se podría contar es que hay un grupo interesado en la compra de la empresa, me reuní con ellos hace unos días y me mostraron su plan de negocios y su plan financiero para adquirirla”.
Genoud consideró que es “una propuesta interesante” la que plantearon. “Más allá de que esta es una situación entre privados, nosotros como Estado municipal participamos en la medida que nos pidan alguna ayuda y en eso estamos trabajando”.
Respecto de la iniciativa que tienen los inversores “no solo incluye reactivar la planta de Baradero, sino que traerían a nuestra ciudad las oficinas administrativas, que están en Capital Federal, y puede abrirse algún otro sector”.


