Un violento episodio tuvo lugar en la madrugada del sábado en Zárate, cuando una fiesta clandestina en el barrio La Florida terminó con el saldo de una adolescente herida de bala y el principal sospechoso en fuga. El evento, realizado en una casaquinta y con decenas de jóvenes presentes, derivó en un enfrentamiento entre dos grupos que desencadenó la balacera.
La víctima, Agustina Tatiana A., de 17 años, resultó gravemente lesionada en la pierna derecha. El disparo provocó una fractura expuesta y el proyectil quedó alojado cerca de arterias vitales. Su padre, Maximiliano, manifestó la preocupación por las secuelas físicas y emocionales que enfrenta su hija tras el hecho.
Testigos señalaron que el enfrentamiento comenzó poco después de las cinco de la mañana, cuando una discusión entre bandos escaló rápidamente. Uno de los asistentes sacó un arma de fuego y disparó a corta distancia, generando pánico entre los presentes.
No se constató que la joven conociera a los involucrados en la pelea. Fue protegida por otro asistente durante el tiroteo y, ya herida, logró desplazarse por sus propios medios hasta que recibió asistencia médica.
En un primer momento, la adolescente fue llevada al Hospital Virgen del Carmen de Zárate, donde fue estabilizada e intervenida quirúrgicamente; sin embargo, no se logró extraer el proyectil. Posteriormente, fue trasladada al Sanatorio Dupuytren de Buenos Aires, donde los médicos lograron retirarlo y preparan una nueva operación para colocarle una prótesis en el fémur.
Actualmente, la joven permanece internada y fuera de peligro, aunque con un significativo impacto psicológico. Su padre expresó que el proceso de recuperación no solo será físico, sino también emocional, debido al trauma experimentado.
Otras dos personas también resultaron lesionadas durante el tiroteo; entre ellas, un joven identificado como Alexander Darío R., quien se encuentra fuera de peligro.
La investigación está a cargo de la Dra. Carina de Angelis, titular de la UFI N° 8 de Zárate, quien ordenó varios allanamientos. La policía logró identificar al agresor principal, J. E. P., de 19 años, aunque hasta el momento permanece prófugo.
Según declaraciones de testigos, la agresión estaría vinculada a cuentas pendientes entre grupos, aunque las causas del conflicto aún son materia de investigación.
La causa fue calificada como “abuso de armas y lesiones”, pero la familia de la adolescente solicita que se modifique a “intento de homicidio”. Exigen justicia y que hechos de este tipo no se repitan en la comunidad.


