El Diario de San Pedro | Noticias locales y regionales

Vuelta de Obligado: Las cadenas corresponderían a un eslabón de las primeras décadas del siglo XIX

Destacadas Interés General Locales

El Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Luján a través del programa de Arqueología Histórica y Estudios Pluridisciplinarios dirigido por el Dr. Mariano Ramos; Dr. Carlos Landa y la Lic. Alejanda Raies brindó a la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Pedro el primer informe sobre el hallazgo de cadenas en las costas de #VueltaDeObligado.

En el mismo indican que: «Ante el potencial valor arqueológico-histórico de los materiales y su posible relación con el evento histórico ocurrido en la zona y pese al marco de una pandemia mundial por el virus SARS-CoV-2 (COVID-19), el 10 de agosto de 2020 -en posesión de los certificados habilitantes- se llevó a cabo un estudio preliminar in situ del hallazgo. Dichas labores, abarcaron entrevistas a los pobladores locales, prospección con detector de metales mediante transectas, recolección de superficie, sondeos exploratorios, toma de muestras de material y sedimentos.

Las actividades desarrolladas se enmarcan dentro del estudio denominado investigación interdisciplinaria acerca de la batalla de Vuelta de Obligado en el marco de la Guerra del Paraná, proyecto con 20 años de trayectoria».

Sobre las tareas llevadas a cabo en el campo en contexto de rescate, informan: «Al arribar al área de trabajo, como primera medida, realizamos una limpieza superficial del espacio ya que las cadenas habían sido atadas con un cable de acero a un barril de combustible como indicador de su posición debido a la crecida de río. El hallazgo en estado original -según entrevista realizada a Jorge López- fue realizado mediante el uso de un detector de metales. Luego se excavó hasta dejar expuestas dos líneas de cadena con ocho eslabones cada una. Al momento de nuestro arribo, y tras haber subido el nivel del río, se podía apreciar únicamente tres eslabones por tramo, producto de la re-deposición del sedimento. Así, luego de la limpieza y retiro de los elementos intrusivos, comenzamos con las actividades para registrar el hallazgo arqueológico.

En primera instancia, se tomó el posicionamiento geográfico de las cadenas mediante GPS (33º 38′ 94.4″ S, 59º, 81′ 91.5″ O ) y se las referenció de manera manual, por medio de odómetro y brújula, en relación al monumento conmemorativo. Se ubicaron a una distancia de 79,8 m con rumbo 27ºN respecto del punto guía. Esta información geográfica será confrontada con los datos obtenidos en febrero de 2016 como resultado del estudio realizado mediante sonar de barrido lateral en el río Paraná a la altura de Vuelta de Obligado y con los análisis especiales de extrapolación del croquis de la batalla realizados por Sulivan en 1845 (Raies 2020).

A continuación, se procedió con el trazado de una transecta -denominada A- (2x 7,3m), perpendicular al río en orientación noroeste, con el objetivo de realizar una recolección superficial visual y empleando un detector de metales ante la posibilidad de continuidad de las líneas de eslabones o de algún resto asociado.

Como resultado se hallaron cuatro fragmentos metálicos identificados como fragmentos de eslabón, un contrete y un fragmento ferroso posiblemente parte de dicho eslabón. Las piezas presentan marcas de tracción y fracturas frescas, evidencias de un intento de remoción y posible sustracción, lo que hace aún más necesario tomar acciones de protección patrimonial ante un posible saqueo. Estas piezas han sido debidamente registradas, fotografiadas, embolsadas y trasladadas en carácter de muestra con el fin de realizar estudios de laboratorio y arqueométricos que ayuden a precisar las técnicas de manufactura y la composición química. Esto posibilitaría contar con una aproximación cronológica relativa y su posible relación con los acontecimientos de la batalla de Vuelta de Obligado.

Concretamente, respecto a los dos tramos de cadena sumergidas realizamos un registro fotográfico-métrico in situ, una descripción básica del contexto de hallazgo y una primera evaluación visual y mediante un análisis morfológico – funcional del estado de preservación de las piezas.

El registro métrico de las cadenas fue realizado con calibre manual debido a estar sumergidas, teniendo en cuenta longitud de los tramos que afloraban, el ancho, largo, ancho y diámetro de los eslabones como de sus contretes cuando éstos se encontraban. Al ser dos tramos de cadena, hemos denominado tramo norte y tramo sur respecto a su posición geográfica. Sus eslabones se registraron mediante números concatenados según tramo. La información recabada será contrastada tanto con: a) los datos obtenidos mediante técnicas de caracterización de materiales; b) los datos referidos en documentos escritos y c) los estudios previos realizados a un tramos de cadena hallada fuera de contexto, entregado en 2012 por el Director de Cultura de San Pedro (Ramos et al 2015; De Rosa et al 2016). Con ello, se busca evaluar y establecer correlación, en cuanto a sus características técnicas y morfológicas, respecto de las cadenas utilizadas durante la época de la batalla.

El estrato en donde se ubica el hallazgo corresponde a un limo arcilloso característico del área costera del Río Paraná. Es bastante uniforme, con una textura barrosa, con presencia de muñecos de tosca sedimento calcáreo de mediano a gran tamaño. De ellos se tomaron muestras para ser analizados en su granulometría y composición. Los datos provistos de estos análisis son pertinentes para evaluar los agentes postdepositacionales que afectan al material.

A su vez, a fin de evaluar la estratigrafía general del área, se realizaron dos sondeos exploratorios de 0,30 x 0,30 m en los alrededores de las cadenas. El primer sondeo, denominado A, se realizó alineado perpendicularmente con la ubicación de la cadena muy próximo al borde de la costa y alcanzó una profundidad de 0,20 m, hallándose un suelo firme de sedimento calcáreo (plancha de tosca). En cuanto al sondeo B, ubicado 1 m al NE del sondeo A, alcanzó 0,30 m de profundidad, hasta alcanzar la misma plancha de tosca.

Finalmente, realizando una evaluación preliminar del estado de preservación de los tramos de cadenas, se aprecia que si bien la integridad es alta, al hallarse las piezas enteras o más del 70 % de ellas con relación a su forma original, su estado de deterioro es alto, ya que presenta avanzada oxidación y corrosión (entre el 70% y 95% de cada eslabón). Este estado tiene un correlato en los artefactos sumergidos durante un tiempo prolongado; asimismo también en varios elementos metálicos recuperados en las campañas arqueológicas desarrolladas por el proyecto durante 20 años.

A los fines de asegurar la adecuada preservación de los restos, teniendo en cuenta tanto las condiciones de humedad a las que estuvieron expuestos y la imposibilidad de realizar un tratamiento de estabilización en el laboratorio mientras dure la pandemia y la cuarentena, los restos fueron dejados in situ y debidamente cubiertos con sedimento. Esto responde al objetivo de preservarlos y que no quedaran expuestos al medio aeróbico evitando un daño irremediable relacionado con la integridad de los objetos que forman parte del patrimonio nacional. Además, el hallazgo fue señalizado por Prefectura Nacional Argentina (PNA) mediante un boyado».

El pescador que divisó las cadenas y dio aviso a las autoridades municipales, entregó otros objetos a los investigadores: «El primero de ellos corresponde a una bala maciza de 104 mm de diámetro y unos 6 kg de peso. Sobre la base de esta información, se trata de una bala de un cañón de 8 libras o 12 libras. Esta munición habría pertenecido a la artillería de la Confederación Argentina, tanto por el tipo de bala como el calibre, así como por su ubicación en la costa este del río. La pieza será limpiada mecánicamente, algo de conservación y acondicionada para ser entregada al Museo Batalla de Obligado.

En cuanto al segundo artefacto, se trata de un ornamento ferroso en forma de cruz con heráldica de flores y con una espiga partida. El objeto se encuentra en estudio para determinar su composición, precisar sus características y establecer su función. Una vez determinado todo ello será entregado al museo local.

Como cierre del informe, dieron a conocer las consideraciones finales: «El particular contexto arqueológico hallado como consecuencia de la bajante histórica del río Paraná, representa una oportunidad única para el estudio de los elementos relacionados con el sistema defensivo montado en el campo de batalla de Vuelta de Obligado.

Este suceso, que durará un tiempo limitado, incide para que se desarrolle un estudio de urgencia implementando un plan arqueológico integral, incluso con una fase que considere el contexto arqueológico subacuático:

1- Actividad en tierra: prospección superficial y subsuperficial (utilizando detectores de metal) mediante transectas orientadas en relación con los documentos escritos para obtener información con respecto a posibles continuidades de tramos de cadenas y la ubicación del mogote original de fijación. Por otra parte, dentro de dicha transecta se plantea la realización de una serie de sondeos de 0,50 m x 0,50 m con el mismo objetivo. Además esto abre la posibilidad para obtener información sobre los procesos de formación del sitio.

2- Tareas acuáticas: prospección bajo el agua a escala 1 a 1 realizada a través del buceo autónomo sobre una superficie estimada inicialmente de 400 m2. La actividad cumpliría con el objetivo de hallar más restos de la cadena en la orilla del río en condiciones excepcionales de bajante. Asimismo se demarcaran otros tipos de restos artefactuales o estructurales que pudieran hallarse durante los trabajos de prospección.

Por otra parte, se busca aportar información sobre la topografía y tipo del fondo del río hasta una máxima cota de profundidad de 10 m. Se plantea poder observar variables tales como tipo de sedimento y potencial de enterramiento.

Según los análisis preliminares realizados por el Ing. Horacio de Rosa del Grupo de Arqueometalurgia (GAM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) las muestras tomadas el 10 de agosto de 2020, en cuanto a composición y características tecnológicas, corresponderían a un eslabón de cadena confeccionado durante las primeras décadas del siglo XIX.

Primer-informe.Vuelta-de-Obligado.-Hallazgo-de-cadena-1