«Voy a terminar vendiendo mi casa por dos motos»

Destacadas Interés General Locales

Jimena Petroni es una ciudadana de nuestra localidad que ejerce un cargo de oficial de policía en la ciudad de Luján. Víctima de violencia y amenazas, nos cuenta su situación en una entrevista exclusiva a nuestro medio.

Ella vive en el barrio Villa Igoillo y su papá se encontraba viviendo en el barrio Las Malvinas hace más de 20 años. Allí, hace 3 meses fue brutalmente golpeado con una botella en su cabeza, en la vía pública antes de ingresar a su casa. La agresión lo dejó en terapia intensiva.

Luego de lo ocurrido, Jimena decide hacerse cargo de la casa y nos cuenta que tuvo que cambiar cerraduras y poner candados porque la persona que lo había asaltado tenía sus llaves. A los dos o tres días de ir todos los días al barrio y verla con su uniforme de trabajo, empezaron las amenazas de vecinos: le pedían que vendiera droga, inclusive le mandaron una «bolsita de porro», o tenía que retirarse del lugar amenazada de que iban a dañar a su hija y a su familia. Jimena vuelve a la comisaría a hacer la denuncia (ya había realizado otras denuncias por los robos de su papá).

“Ellos se manejan así, asustan a los vecinos del barrio para que vos dejes la casa y te vayas, entonces ellos la usurpan, después la venden y con eso se manejan con el tema de drogas», contó Jimena, y agregó que a la casa la pintó, le compró accesorios nuevos, le puso rejas y a la noche siguiente se encuentra con que le habían robado todo y a la casa de al lado también, sacándole hasta la grifería del interior. «La chica termina vendiendo la casa al día siguiente a otra gente que vive en Saavedra al fondo por dos motos, eso es lo que vengo a comentar, o sea qué es lo que está pasando, entregás tu vivienda por nada porque esta gente te asusta, mi viejo vivió veinte años en la casita, laburaba de tapicero y ahora lo tengo por un ACV en mi casa y por culpa de esta gente que nos amenaza constantemente que no podemos ir y tengo que terminar haciendo lo mismo que esta chica, entregar mi casa por nada”, cuestiona Jimena.

Y con toda su angustia e impotencia agrega: «Quiero exigirle al intendente Cecilio Salazar o al que sea que me dé una respuesta de cuál es el juego o la jueza que le dio al él la prisión domiciliaria, porque yo cuando quise actuar en contra de esta persona no pude porque me perjudica en mi trabajo» . “Dónde están mis derechos humanos, ellos tienen derechos humanos como delincuentes, entonces ¿qué tengo que hacer?, ¿volverme delincuente?, no puedo usar la pistola reglamentaria, ¿me tengo que comprar otra aparte, ir y matarlos y ser una delincuente más?», se pregunta Jimena con mucho enojo.

En la entrevista, le preguntamos quién sería la persona que domina el barrio y está con prisión domiciliaria, y nos contestó: «Es de apellido Mesiades, vecino de la casa de mi papá. La ultima vez que fui hacer la denuncia el oficial de servicio me dijo que pensara en frío y vaya y derribe mi casa para que no se meta nadie. Entonces qué es esto: es el país del revés, esta persona está por homicidio, es un delincuente peligroso».

Mientras intentaba tranquilizarse por su angustia reflexionaba: «Dios te devuelve siete veces lo que el enemigo te quita, pero quiero que alguien se haga cargo, no solamente por mí, por mi familia, por mi papá, sino por el resto de la sociedad de San Pedro, quiero una respuesta como ciudadana, no como oficial de policía, sino como ser humano, como vecina, que nos ayudemos entre todos, porque estas cosas no pueden estar pasando en nuestra ciudad”.