Un enfrentamiento armado ocurrido durante la madrugada en la villa 18 de San Martín resultó en la muerte de un policía y de un presunto delincuente. El episodio se desató alrededor de las 3:30, cuando unidades de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) irrumpieron en un búnker de venta de drogas ubicado en la calle Sargento Cabral al 5000.
Al detectar la presencia policial, dos jóvenes intentaron darse a la fuga, lo que inició una persecución a pie. Los agentes detuvieron a dos sospechosos en una vivienda de la zona, pero fueron atacados por un tercer individuo armado, provocando un intenso intercambio de disparos.
En el enfrentamiento, perdió la vida el oficial Santiago Oleksiuk, de 27 años, quien recibió impactos en el cuerpo y la cabeza, falleciendo en el lugar. Otro de los atacantes, mayor de edad y aún sin identificar, fue encontrado muerto a varias cuadras, sobre Avenida Eva Perón.
Como consecuencia del tiroteo, dos sargentos resultaron heridos: uno permanece internado en la Clínica Thompson de San Martín en estado estable, mientras que el segundo, identificado como Nicolás Muñoz, recibió varios disparos y se encuentra en estado grave en el Hospital Eva Perón.
En el operativo, distintas unidades policiales y personal especializado en investigaciones sobre narcotráfico acudieron en apoyo a la zona, la cual permanece vallada y con presencia de Gendarmería en un radio de cuatro cuadras.
Dentro del búnker se hallaron chalecos antibalas, un revólver calibre 9 mm sin numeración visible y envoltorios con presunto clorhidrato de cocaína, aunque las autoridades aún no precisaron la cantidad incautada.
La investigación fue delegada a la Fiscalía UFI N° 3 del Departamento Judicial San Martín, mientras que peritos de la Bonaerense y Gendarmería trabajan sobre las pruebas y el relevamiento de cámaras de seguridad.
Hasta el momento, hay tres detenidos: Mariano Martín M. (41), Daniel Nicolás M. (19) y Reinaldo P. M. (30). El más joven tenía un pedido de captura activo por paradero vigente desde octubre del año pasado.
El caso fue calificado en principio como «homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por tratarse de personal policial, en concurso con tenencia de estupefacientes para su comercialización».


