El animal llegó a pesar cerca de 40 libras. Estaba sufriendo de colesterol y depresión.
Apenas tiene ocho meses y ya su vida corría peligro. Es Vicent un perro que debido a su obesidad se encontraba entre la vida y la muerte.
Los más de 17 kilos, cerca de 40 libras, que tenía le estaban provocando problemas de salud y estaba deprimido. Además tenía el colesterol alto y la espalda caída por el peso.
El exceso de peso lo había hecho un perro lento, que no podría ni caminar ni jugar como cualquier animal.
El pequeño Vicent acababa de ser entregado a un refugio de animales en Houston tras la muerte de su propietario, pero decidieron preocuparse por ella y la rescataron de las garras de la muerte.
El peso ideal para Vincent fue calculado en 7.2 kilos, por lo que tuvo un largo camino por recorrer para llegar a ese objetivo.
Pero con la ayuda de su cuidadora, Melissa Anderson, y su veterinaria, fue capaz de alimentarse bien y perder peso.


