El Diario de San Pedro | Noticias locales y regionales

Un roedor sería el causante de las perforaciones en las naranjas de Las Amalias

Destacadas Interés General Locales

A raíz de lo ocurrido la semana pasada en el establecimiento Las Amalias, que se encuentra en cercanías al cruce entre la ruta 1001 y el camino Crucero General Belgrano, sobre unas extrañas perforaciones en algunas de las naranjas de la producción, consultado sobre el tema el Ing. Norberto Angel del INTA San Pedro explicó: “Por lo que nosotros hemos podido ver, lo asociamos al daño de un roedor, aunque aún no podemos precisar qué tipo de roedor sea el causante de este daño”.
Y luego señaló: “Me parece que habría que dejar en claro dos cosas: disipar que el agente causal sea otro, que no sea un roedor, y que no es este un tema para preocuparse. No es un daño que uno observe en forma generalizada”.
“Dentro de nuestras posibilidades, hemos recorrido la zona, no hemos visto daño en otros lugares y estamos sí pendientes de algunas otras plagas que puedan estar causando daños, no solo en fruta sino también en otras plantas”, señaló y, sobre ello, ahondó: “No es una cuestión novedosa, sino de hace muchos años. […] El tema de la cotorra es una situación que no solo preocupa acá, sino donde uno viaja”. Aseveró que el tema “es de debate y debería ocuparnos porque esto cada vez se va haciendo más complejo”.
También manifestó: “Hay alguna otra plaga, un roedor que fue introducido en la zona de Luján, que está causando daño en esa zona, en distintos cultivos, ya se hace referencia que está en otras provincias como Córdoba y Santa Fe y que estamos atentos tratando de ver si se detecta su presencia para advertirles a los productores que puedan llegar a tomar algún tipo de precaución”.

Ardillas de vientre rojo

Si bien no ha podido constatar, hay quienes creen que podrían ser las ardillas de vientre rojo las causantes de las perforaciones. Aún no han sido vista por la zona, por lo que no se puede afirmar fehacientemente, pero tampoco se lo descarta.
Estos animales son originarios del sudeste asiático, y ha sido introducida en Japón, Francia y Argentina, donde se establecieron poblaciones silvestres. Posee un dorso gris amarillento que es atravesado por una franja central negra, mientras que su vientre resalta por su color rojizo. La cola grisácea es atravesada por líneas oscuras longitudinales. De hábitos casi exclusivamente arborícolas y rupícolas, se alimenta de invertebrados, hongos, líquenes, brotes, hojas, flores, frutos, semillas, savia, corteza de distintos árboles y huevos de aves.
En Argentina fueron liberados en el año 1970 cuatro ejemplares en Luján, provincia de Buenos Aires. La población creció exponencialmente y hoy se encuentran ardillas en una amplia superficie del noreste bonaerense. Al ser un animal carismático que despierta simpatía, de esta población fueron extraídos ejemplares para ser luego liberados en otros sitios, creando así nuevos focos de invasión. Este es el caso de La Cumbrecita, en la provincia de Córdoba, donde en el año 2000 se introdujeron individuos de esta especie con fines estéticos.