A 2 años del asesinato de Ariel Gomila ocurrido el 06 de febrero de 2016 la familia envió un comunicado a los medios para conmemorar la fecha y volver a pedir justicia.
Enseñanzas de una partida inesperada
Hoy, 6 de febrero, se cumplen dos años del asesinato de ARIEL LIDO GOMILA.
¿Qué fue lo que pasó aquella madrugada? Lo que a diario nos sigue sucediendo: la imposibilidad de vivir seguros en el sitio donde elijamos y de la manera en que decidamos hacerlo.
¿Quién era Ariel? Un hombre común, pero un ser extraordinario: argentino de 77 años, esposo, padre y abuelo, productor rural, pescador, amante de Independiente, honrado, laborioso y noble.
¿Quién lo mató? El sistema que perversamente convierte en socios criminales a quienes tienen el deber de protegernos.
Querido Ariel: durante estos 24 meses fueron muchas, tal vez demasiadas y agobiantes, las preguntas que nos hemos hecho. Pero hay una para que la que hemos hallado sobradas respuestas, tristes algunas y providenciales otras.
Preguntarnos qué enseñanzas nos dejó tu partida inesperada es, nos parece, la forma más insigne de convertir tu fugaz, injusta y perturbadora muerte en un suceso de crecimiento en los valores de la familia y la comunidad.
Nos enseñaste…
Que el poder corrompe cuando no somos valientes para elegir el camino de la honestidad moral.
Que la droga es el eslabón que se repite una y otra vez entrelazando criminalmente a una oscura fracción de la política, la justicia, las fuerzas de seguridad y el empresariado.
Que no todo es blanco o negro, que hay grises, pero que no hay tibieza válida cuando la omisión se convierte en complicidad.
Que somos una sociedad extremadamente vulnerable y doliente, pero no lo suficientemente solidaria con el dolor y la lucha del prójimo.
Que nos están matando física y moralmente con la desidia política, legislativa y judicial.
Que es momento, como sociedad, de empoderarnos de empatía y de valores.
Que la delincuencia es ya un problema estructural de nuestra comunidad, y no una suerte de ensayos esporádicos.
Que no debemos resignarnos a la mutilación de derechos adquiridos, más bien es nuestro deber luchar intelectualmente por ellos.
Que en una sociedad gobernada por la eficacia de los fines y no por la honradez de los medios, no podemos claudicar a la exigencia de transparencia, honradez y sensibilidad.
Que ya no somos un “pueblo chico” pero que aún podemos evitar ser un “infierno grande”.
Que la familia y los amigos son siempre el refugio del alma.
Que la vida es el don más preciado.
Deseamos de corazón que estas enseñanzas se conviertan en aprendizajes y vivencias constantes. No olvidaremos quién fuiste, por qué dejaste de ser, quiénes no quisieron la verdad y quiénes sí. No olvidaremos que en la madrugada del 6 de febrero de 2016 luego del sonido desgarrador de los disparos que sepultaron tu cuerpo, tu alma llegó hasta lo más alto del cielo y desde allí nos ilumina en esta lucha por verdad, justicia y castigo.
TE AMAMOS Y RECORDAMOS.
TU FAMILIA.
Cabe recordar que el productor rural de 77 años fue asesinado a principios del 2016 de un disparo delante de su esposa cuando, al menos, dos delincuentes asaltaron su vivienda de la localidad bonaerense de San Pedro.
Ariel Lido Gomila, llegaba a casa con su esposa a bordo de un Citroën Xsara. Al descender del auto, el productor rural advirtió que la puerta de entrada a su vivienda estaba violentada, por lo que extrajo un revólver calibre 32 largo que llevaba entre sus ropas.
Dos delincuentes armados lo sorprendieron para robarle, pero Gomila efectuó entre tres o cuatro disparos para intimidarlos. Sin embargo, uno de los asaltantes logró responder con al menos un tiro que impactó en el abdomen del productor, quien volvió a su auto para intentar ir hacia un Hospital, pero murió a los pocos minutos en el asiento del conductor.


