Este jueves alrededor de las 20:30 hs., efectivos policiales debieron hacerse presentes en la intersección de calles Gral. Pueyrredón y Ayacucho, donde se procedió a aprehender a un ciudadano de 30 años.
Al parecer, momentos antes en calle Güemes al 300, lugar donde funciona la Iglesia Universal, este hombre le había sustraído el teléfono celular a una joven de 18 años. Luego, de la denuncia realizada por la víctima, el imputado había regresado a Iglesia mencionada y solicitó el pago de la recompensa ofrecida por el teléfono.
Cuando los efectivos policiales lo interceptaron en las calles G. Pueyrredón y Ayacucho, el malviviente se resistió al proceder ordinario de identificación e intentó agredir a los efectivos sin lograr su cometido. Al momento de la aprehensión ya no tenía en su poder el teléfono.
El aprehendido fue notificado de las actuaciones y posterior libertad.


