Con noviembre finalizó una etapa en la cual los productores de la feria «Frutos de la tierra y el río» contaron con un espacio fijo de ventas en la Casona 1830, donde funciona la Dirección de Turismo. Puros aprendizajes y desafíos que ahora pasan a otra etapa para conectar con el turista.
Junto con la inauguración del histórico edificio que alberga el área municipal encargada de gestionar y promover el turismo en San Pedro, arrancó una experiencia para algunos productores que participan de la Feria. La propuesta consistió en ofrecer viernes a domingos en los horarios de mayor tránsito, la posibilidad de adquirir algunos productos de la feria, sobre todos los no perecederos como dulces, tejidos, objetos de madera y cactus. Pero también hubo frutas, huevos, batatas y calabazas.
Durante 11 meses, se ofrecieron los productos de 15 integrantes de la feria, en un espacio manejado por ellos mismos, a través de integrantes de sus familias. La iniciativa motorizó tareas de organización del puesto fijo, logística de armado semanal, manejo de stock, administración y rendiciones, así como alternativas de propuestas de comercialización para incrementar su armado. La iniciativa buscó evaluar la viabilidad de un espacio donde tanto vecinos como turistas pudieran acceder a productos locales sin esperar la realización de la feria o tener que trasladarse hasta sus chacras. Sin embargo, quedó expuesto en el proceso la dificultad que supone para quienes producen, destinar un tiempo para la venta, sea por la dificultad de trasladarse a la ciudad, por los inconvenientes que suponen abandonar la tarea en el campo e incluso, por la necesidad de tener otros ingresos para vivir.
Ahora es tiempo de ceder el espacio a otras iniciativas de vecinos sampedrinos, como lo será en los próximos meses con exposición de artistas plásticos sampedrinos que puedan significar para los turistas otra huella de la riqueza cultural del partido. Marcela Cuñer, Directora de Turismo de San Pedro, se mostró muy conforme con el año transcurrido y ahora está dedicada a organizar la propuesta para los próximos meses. Por su parte, Laura Hansen, como cara visible del grupo de INTA y la Secretaría de Agricultura Familiar que acompañó la experiencia de trabajo de un año, rescató el valor de haber contado con un espacio así para prolongar la feria en el tiempo y también acercarla a los visitantes. En estos días se está trabajando en el cierre anual del trabajo que realizaron los más de 25 emprendimientos familiares durante el año. Frutos de la tierra y el río es una iniciativa que comenzó en 2013 como una muestra de productores, y en ella confluyen medio centenar de familias en emprendimientos familiares o grupales, que durante 5 años vienen intentando consolidarse como grupo y buscando otras iniciativas que les permitan sostener su producción.

