Continuará en libertad al menos, mientras dura el proceso de apelación ante el Tribunal de Casación. Esto se concretaría en un año y medio recién.
“Mantiene la libertad con la obligación de ir a firmar al Tribunal, hasta que quede firme la sentencia”. “Vamos a apelar en el Tribunal de Casación”, sostuvo el Dr. Hugo Lima, abogado de García a través de “El Círculo” en “La Radio 92.3”.
“Por un lado tiene una condena, más allá que se pone el mínimo porque 6 años es el mínimo del delito que le están imputando y por otro lado mantuvo la libertad que era lo que más uno pelaba para no la pierda, sobre todo teniendo en cuenta a algunos los detuvieron ahí mismo”, dijo el letrado.
“Estos fallos son previsibles teniendo en cuenta que son muy mediáticos” dijo luego y agregó: “Él no pertenecía a ninguna banda, no conocía a los colombianos, ni a los peruanos, ni a la monja. Él hacía una operación con una persona, admitió ser consumidor y eso no lo circunscribe a una banda de narcotraficantes internacionales”.
Se vio esperanzando ante la instancia que su defendido deberá comparecer ante el Tribunal de Casación: “La sala que a él le toca es una de las más garantistas, donde se van a aplicar los derechos constitucionales reales que lo benefician”.
En tanto que el Tribunal Federal Oral Nº 2 de Rosario condenó a nueve años de prisión al narcotraficante sin nombre que formaba parte de una banda dedicada al contrabando y venta de sustancias prohibidas a Australia, Holanda y España. Irá a la cárcel, curiosamente, sin que se sepa de quién se trata, un misterio que los investigadores confían en poder esclarecer.
Tras una investigación iniciada 12 años atrás, hoy fueron sentenciados a prisión a nueve de los diez acusados en la causa que logró desentrañar la operación de una organización delictiva dedicada al narcotráfico y liderada por colombianos.
Se trata de Marcelo Viradelli, quien recibió la mayor condena, 12 años de cárcel; Diego López Echevarría, quien recibió una pena de 10 años; Argemiro Sierra Pastrana, Luis Esquivel y Oscar Rey Patiño, a 9 años; Cristian Serra y Sulan Ortega a 6 años; y Axel Manderioli a 3 años. Juana Quispe deberá cumplir 3 años de libertad condicional.
La investigación
Todo empezó con un llamado anónimo a la comisaría de San Pedro, donde alguien señalaba a «Kukato» García como vendedor de drogas mediante delivery. Una brigada policial lo empezó a seguir hasta descubrir, buscando a sus proveedores, una organización narco internacional conducida por un ganadero colombiano al que le abonaban sus envíos mediante giros de la empresa Western Union.
Por escuchas se estableció que un hombre llamado Marcelo Biradelli, dueño de un bar en la ciudad de Campana, le compraba estupefacientes a López Echeverría en Capital Federal para alimentar a una red de vendedores minoristas. Entre estos estaban Javier «Kukato» García, Axel Manderiolli, Horacio Biradelli, Cristian Serra, Matías Uriel Gómez y Juana Quispe Espinoza, detenidos en diciembre de 2009 en Campana y San Pedro.
En una segunda investigación se determinó que la punta del ovillo iba más allá de Marcelo Biradelli y López Echeverría. La pesquisa llegó a Sierra Pastrana, que registraba tránsito regular entre Bogotá y Buenos Aires. Según la acusación del fiscal Matías Di Lello, había contactos telefónicos rutinarios entre Biradelli y Sierra Pastrana, en los que se pactaban encuentros semanales en Capital Federal, el conurbano y Campana. El hacendado colombiano se había ido a su natal Villavicencio en diciembre de 2008 y al enterarse que en noviembre de 2009 habían caído sus contactos no regresó. Pero Interpol lo ubicó, fue extraditado el 15 de marzo de 2013 y llevado ayer a los Tribunales. (Fuente consultada La Capital)


