Uno de las situaciones ocurrió cuando un hombre, alrededor del mediodía del jueves, se dirigió en bicicleta a un comercio ubicado a la vuelta de su domicilio y a su arribo el propietario del negocio, a quien solo conoce por su apodo, lo amenazó con golpearlo con un trozo de caño. Por ello, el denunciante dejó abandonada allí su bicicleta y salió corriendo.
El mismo refirió que tiene conflictos relacionados con el agresor, quien acusa al denunciante del robo de una motocicleta en días pasados.
Otra situación se dio el mismo día a la misma hora; en esta oportunidad, una persona estaba afuera de su casa cuando fue amenazada por otra, que dijo que le “quemaría su vivienda”, y que “donde lo encuentre lo golpearía”. Según se pudo establecer, el agresor presume que el denunciante lo acusa de un robo que sufrió la semana pasada en su domicilio.
El tercer hecho fue protagonizado por una mujer que ingresó a un comercio y le profirió insultos a otra mujer que se encontraba atendiendo. Ambas se conocen de ese lugar y, tras mantener breve discusión, la clienta la amenazo verbalmente, afirmando que “donde la encuentre le pegaría”.
Por último un hombre, empleado de la cooperativa eléctrica, el día 3 de mayo se apersonó en un comercio del rubro ferretería para entregar una boleta de servicio y, sin motivo aparente, el propietario comenzó a insultarlo para luego, portando un cuchillo en sus manos, amenazarlo de muerte. Se ignoran los motivos
En todos los hechos intervino la UFI Nº 7.

