Los feligreses partieron desde Mitre y 3 de Febrero y tras atravezar la zona céntrica, llevaron la Virgen María hasta la iglesia “Nuestra Señora del Socorro”
Luego de ello se llevó a cabo la misa presidida por el Obispo Monseñor Héctor Cardelli.
Su imagen es antiquísima, pequeña, “de vestir”. Tiene el Niño Jesús en sus brazos y se halla sentada en una sillita de madera, la que en un tiempo luciera ornamentos de plata labrada.
Fue traída de Oruro (Bolivia) por el Hermano de la Orden Franciscana, Fray Alonso del Pozo en 1760, con la expresa condición de ser Patrona de la nueva Iglesia.
Las muchas alhajas y ofrendas con que contara la Patrona, fueron robadas por los portugueses en la oportunidad en que asaltaron, saquearon e incendiaron, en 1813, el pueblo de San Pedro.
Esta imagen fue retirada, para restaurar, el 13 de Octubre de 1985. Fue llevada a Buenos Aires, donde especialistas realizaron el trabajo en la Virgen y en el Niño.
Se terminó la tarea encomendada el 20 de diciembre de ese mismo año y se reentronizó el 24 de diciembre.
La leyenda
La imagen de Nuestra Señora del Socorro fue solicitada a España y trasladada desde el pueblo de Borburata, junto con otra virgen. La leyenda dice que se confundieron las imágenes, quedando en San Pedro “La Dolorosa” mientras en Perú quedó la verdadera imagen del Socorro. Desde el altiplano hicieron el reclamo, pero según el poeta Andrés Eloy Blanco, dede estos pagos contestaron: “Pueblo no cambia virgen”.
La primera noticia que que se conoce de una imagen de la Virgen María con la advocación de Nuestra. Señora del Socorro proviene del convento de los padres Agustinos de Mallorca, en 1946. El sacerdote Juan Exarch, agustino, fue destinado en 1480, para fundar un convento de la orden en Palma de Mallorca respetando la voluntad para que la Virgen del Socorro, de la cual era muy devoto, fuese venerada en Mallorca.
La Santísima Virgen cumplió sus deseos, obrando un gran milagro al visitar a un enfermo incurable, que al encomendarse a su devoción recuperó su salud.
Agradecido, el enfermo y su mujer, donaron sus bienes y sus tierras para que se edificase en Palma el convento con el título de Nuestra Señorara del Socorro.
El vestido que lució el día de la consagración del Templo, fue confeccionado en 1940.


