Una luz de esperanza se generó ayer a la tarde en la reunión que se llevó a cabo entre algunos de los accionistas y los empleados. Estuvieron presente Salgado, Duffard, Bonna, Ronte, Ureta, Villa y también la mujer del fallecido Dr. Giordano.
Lo cierto es que allí manifestaron sus intenciones de volver a poner en funcionamiento el centro asistencial, que demandará un gran esfuerzo, pero que por ahora parece ser la mejor salida para todas las partes.
Luego del encuentro, el Dr. Duffard manifestó que, tras la desazón de la reunión donde la Coopser manifestó que en forma definitiva no continuaba ningún tipo de negociación, habló “en caliente”, en referencia al “tema del cierre y la quiebra”.
En tanto, sostuvo que la idea es “tratar de abrir la clínica como policonsultorios por ahora. Hacer una apertura gradual. Empezar con consultorios, cirugía menor, laboratorio, rayos, todo lo que es ambulatorio. Esperar la parte de internación porque es lo que más gasto genera”.
Asimismo, manifestó que “la deuda es algo que hay que reconocer”, y agregó: “Por ahí no se puede pagar de entrada”, “va a ser gradual en la medida que funcione”.
“Todo eso es lo que le planteamos a los empleados, ellos ahora están reunidos discutiendo si esto es potable o no”, dijo.
Por su parte, el Dr. Salgado aseveró que “la recepción fue buenísima, ellas tienen la intención de empezar”. “Mañana nos reuniremos de nuevo. Lo que se les plantó es que ellas discutan el tema entre sí, por supuesto como en todo grupo, algunos van a estar de acuerdo y otro no”.
Asimismo dijo: “De mi parte, con la ansiedad que tengo, hay que empezar cuanto antes”. “Por suerte la clínica está habilitada para trabajar como clínica”, “las condiciones edilicias están conservadas”. Y en ese sentido, agregó: “Nosotros no podemos entrar en otro mes debiendo sueldos, si estamos de acuerdo, el 29 que abran las puertas”.


