(NA/Télam) – Mientras la situación climática comenzaba a normalizarse en las zonas inundadas del sur de la provincia de Santa Fe, en Arroyo Seco, una de las localidades más castigadas, las autoridades señalaron que alrededor de 1.000 familias habían «perdido todo».
La situación de desastre fue descrita por el secretario de Desarrollo local, Martín Livolti, quien aseguró que «esas 1.000 familias han perdido su televisor, heladera, muebles y el trabajo de toda una vida. Incluso se han arruinado automóviles tapados por el agua».
Con la mejora del clima, la cantidad de evacuados se redujo a 200 de los 300 a los que se había llegado, pero la situación sigue siendo complicada.
«Hemos estado trabajando con Protección Civil de la provincia, coordinando las tareas y realizando relevamientos puntuales. Ayer recorríamos y asistíamos en los barrios con productos de limpieza, alimentación y colchones que llegaron de la provincia», informó este martes a la mañana Livolti en declaraciones a la radio LT3.
El funcionario señaló que se contaba con información que indicaba que cayeron 410 milímetros de agua en zonas rurales en apenas unas siete horas, por lo que concluyó que las obras hidráulicas realizadas en la zona pudieron haber aliviado la situación, aunque concluyó que «las obras podrían haber aliviado, pero no hay obra que resista esa cantidad de agua en tan poco tiempo».
Por otro lado, también apuntó a la responsabilidad del sector rural al remarcar que «el modelo sojero ha venido compactando la tierra y acercando las napas a la superficie».
En ese sentido, pidió «analizar el tema de los suelos rurales, porque estamos padeciendo el modelo productivo sojero, que ha venido arrasando y compactando la tierra, acercando las napas de agua muy cerca de la superficie, que antes estaban a 10 metros y hoy a menos de un metro».
Buryaile dijo que hay que apurar «obras y proyectos» para lograr una solución de fondo
El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, afirmó que el agua «desagota de Córdoba hacia Santa Fe, por lo que hay que apresurar el tratamiento obras y proyectos, porque estas cuestiones van a seguir pasando», al referirse a las inundaciones que afectan a la región pampeana.
Respecto del accionar del Gobierno nacional, el ministro explicó que se está «trabajando con las dos provincias, Santa Fe y Córdoba, en el canal San Antonio, que es una obra muy importante que se va a licitar en el próximo mes y son 800 millones de pesos que va a invertir Nación y abarca a las dos provincias, con un plazo de duración de 24 meses».
En cuanto a las quejas de Santa Fe acerca de que el agua que anega su territorio viene de Córdoba, el ministro expresó que el lunes estuvo con productores en su visita a esa provincia y sostuvo que «la desesperación de ellos muchas veces hace que, sin una coordinación adecuada, hagan canales tratando de sacarse el agua de arriba».
Sobre este punto, dijo que «eso es porque no hay una solución de fondo, que es lo que tiene que aparecer; la desesperación nos lleva a actuar individualmente y acá lo que tiene que aparecer es una visión colectiva».

