SAN NICOLÁS | Policía Departamental de San Nicolás secuestró más de dos millones de atados de cigarrillos

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Una tabacalera de la ciudad de Rosario fue clausurada y los dos dueños de la empresa fueron detenidos, al igual que otros seis empleados, por personal de la Departamental de San Nicolás.A partir de una llamada anónima recibida en la AFIP en junio pasado, en la cual referían que dos comercios en la zona de Merlo vendían cigarrillos de la marca Dolchester y Pier, con estampillas apócrifas, se inició una intensa investigación.La justicia determinó que se evadían impuestos de la A.F.I.P. La denuncia daba cuenta de que dichos cigarrillos los fabricaría la empresa BRONWAY TECHNOLOGY, de la ciudad de Rosario-Provincia de Santa Fe, teniendo como vendedor oficial en la zona oeste del gran Buenos Aires a la distribuidora PyM de la ciudad de Ituzaingó.

Investigación
En el caso tomó intervención la Fiscalía Federal de Hurlingham, a cargo de Santiago Marquevich. Los investigadores establecieron la adulteración, el acopio y la venta fraudulenta de cigarrillos (evasión a AFIP).La Policía de la Provincia de Buenos Aires realizó diez allanamientos en distintos puntos de la ciudad. En los procedimientos realizados por efectivos de la Jefatura de Departamental de San Nicolás detuvieron a ocho hombres -los propietarios y seis empleados-, de entre 19 y 40 años.En los operativos, solicitados por el fiscal Marquevich y autorizados por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 3 de Morón, los uniformados secuestraron 2.081.275 atados de 20 cigarrillos, 4.680.000 estampillas fiscales de cigarrillos de la empresa y 90 toneladas de policarbonato, además de 40 computadoras, casi 90 mil pesos y documentación varia.

Armas
También incautaron un revólver calibre 38, una pistola calibre 22, ambas con numeración suprimida, cinco cartuchos y un camión con pedido de secuestro por estar involucrado en un hecho de robo de mercadería, causa que se tramita en la Unidad Fiscal de Instrucción N° 2 y el Juzgado de Garantías N° 8 de Cañuelas.La firma Bronway ya había estado en el centro de la polémica.A mediados de este año, el diputado provincial Héctor Cavallero presentó un pedido de informes a la Legislatura santafesina a partir del decomiso de dos cargas de tabaco en Misiones, cuyo destino era Rosario.El fin era realizar controles para verificar la legalidad de las operaciones de la empresa.“Las respuestas a todo eso se las dimos personalmente al diputado, entregándole toda la documentación de nuestra firma y nuestra actividad. Y él mismo nos dijo que sólo solicito una investigación del tema y quedó satisfecho con las explicaciones que le brindamos”, dijo al diario La Capital el presidente del directorio de Bronway, Darío Ippolito.Ippolito hoy está detenido. En 2015 también había sido vinculado a Mario Roberto Segovia, el condenado “Rey de la efedrina”, quien por entonces planeaba instalar una fábrica idéntica a la suya en Alvear.

Cigarrillos populares
Pier y Dolchester son dos de las marcas de cigarrillos que comenzaron a popularizarse con el encarecimiento de las tradicionales. Se fabrican en una planta al costado de la ruta 34, a pocos metros de la salida de Rosario hacia Ibarlucea. Tabacalera Bronway quedó clausurada temporalmente. Sus instalaciones sobre la ruta 34 comenzaron a funcionar como fábrica de cigarrillos en 2017, con una inicial línea de producción de 3 mil cigarrillos por minuto. Antes, en los mismos galpones, se producían CDs y DVDs.En ese negocio, la firma llegó a ser el jugador principal. Allí tenía montadas 10 líneas con una capacidad de producción de 7 millones de discos mensuales y empleaba a un centenar de personas.Pero las nuevas plataformas digitales y los cambios en los consumos de contenidos audiovisuales terminaron por desplomar la rentabilidad. En julio de 2015, las instalaciones vecinas a Rosario fueron objetivo de un “golpe comando” perpetrado por cuatro encapuchados que se alzaron con 40 valiosos “targets” (matrices) de plata pura con la que se fabricaban, por impacto, los discos ópticos. El monto de ese botín, dijeron en su momento, ascendía a un millón de pesos.