Ya casi no es una sorpresa, pero no deja de generar angustia, y es que otra vez, la tercera en los últimos dos meses, dejando un enorme agujero en la pared, sujetos desconocidos volvieron a entrar en la propiedad de calle Tierra del Fuego, a la que ya ven totalmente indefensa, y robaron lo que encontraron. Los dueños, sabiendo que la casa se encuentra expuesta, puesto que está en un zona de quintas y la vivienda más cercana se halla a unos cien metros, la llenaron de rejas, alarmas y puertas de seguridad, pero ni eso pudo detener a la delincuencia, que de alguna u otra forma encuentra el modo para entrar.
“En dos meses le hicieron tres boquetes a la casa para entrar a robar. En el último robo nos llevaron un televisor, 40 metros de cable, herramientas, baterías, linternas. La vez anterior habían robado todas las cámaras de seguridad. La casa es de mi suegro que es jubilado. Esto te golpea porque no se puede creer el nivel de atrevimiento y violencia que hay”, contó a nuestro medio Andrés, yerno del propietario de 65 años que ya no sabe que hacer para evitar que le roben.
Boquetes
El trabajo que se toman los delincuentes para entrar es enorme pero cuentan con el tiempo y la soledad para hacerlo y lamentablemente la vivienda queda sumamente expuesta a estos hechos delictivos “Es un campo que está al lado de barrio IVBA, mi suegro tiene ahí un galponcito y una casita sencilla que arregló más o menos para que se pueda habitar y él se queda a veces a dormir. Siempre se robaban cosas de afuera, herramientas, rompían los vidrios. Antes de que pongamos las rejas habían reventado una puerta y se llevaban cosas. Después le pusimos un enrejado importante, puertas de seguridad y cámaras para que nos dejen de robar, pero de un tiempo a ahora empezaron con eso de hacer boquetes. Se ve que se les hace más fácil agarrar una masa y romper las paredes. Ya habíamos visto que habían cortado cuatro fierros de una ventana y no habían podido entrar. La verdad es que están muy preparados y nadie hace nada lamentablemente. Estamos muy expuestos, parece mentira que no se pueda tener nada”, relató con visible angustia a nuestro medio.
Menores
Andrés contó que la policía fue todas la veces que se los requirió, pero sin resultados positivos “La policía vino y nos explicó que en barrio Avamba’e hay como una especie de villa de cinco a seis casitas y que de ahí salen a robar. Nosotros fuimos por ese lugar caminando, con linternas y encontramos el cable, algunas de las baterías que nos robaron. Se ve que son ellos los que se metieron. En la policía nos explican que como son todos menores se hace difícil allanar, revisar la casa y ver que se encuentra. Esto nos da mucha impotencia. No podemos dejar nada porque no sabemos cuándo nos vuelven a robar”, agregó. Reparación Además de la perdida material, las victimas debieron reparar rápidamente el daño porque la casa quedaba más expuesta aún, lo que generó más problemas “El robo fue como a las tres de la mañana, fueron mi suegro y mi cuñado a la casa, no había luz así que se quedaron ahí hasta las 8 tratando de conectar la luz y recién a la tarde pudieron tapar los boquetes con ladrillos y revoque. Aparte del mal momento estuvieron con el miedo de no saber quiénes son, si van a volver. Recién a la tarde se pudo tapar, arreglar los fierros de la ventana que habían cortado, comprar ladrillo y material. La denuncia la hicimos en la Comisaria Segunda”, finalizó. Una situación angustiante que vive esta familia de zona sur y que saben muy bien que hagan lo que hagan en la propiedad, seguramente, los volverán a robar.
Fuente: Diario El Norte


