Con idas y vueltas en su coqueteo con el oficialismo, el intendente de San Nicolás habría sido tentado para ocupar un cargo en la Provincia, algo que persigue desde hace tiempo pero no ha logrado.
Siempre dispuesto a ir en auxilio de los ganadores, el intendente de San Nicolás, Ismael Passaglia, fue uno de los primeros en coquetear con Cambiemos luego de las elecciones de 2015, en las que retuvo la intendencia con el sello del FpV.
Desde hace tiempo, en Cambiemos lo cuentan como propio. Sin embargo, hace un par de semanas, en un evento social, Passaglia se cruzó con Florencio Randazzo y le prometió que jugaría para él si el chivilcoyano se presenta en las elecciones de este año. En esa misma cena Randazzo intercedió para enfriar la siempre tensa interna que el intendente tiene con el sector de Eduardo Di Rocco y Andrés Quinteros.
La noticia fue un baldazo para el Ejecutivo bonaerense que lo cuenta como uno de sus aliados. Quizá por eso algunos funcionarios de la Provincia, no todos, pensaron en ofrecerle un cargo en el Gabinete; una meta que Passaglia persigue desde los tiempos de Scioli y no ha logrado. En algún momento estuvo cerca del regresar al ministerio de Salud (cargo que ocupó durante la gestión Solá) pero ni esa cartera ni otra para la que también se lo mencionó, terminaron por abrirle la puerta.
Ahora su nombre vuelve al ruedo, y suena fuerte en los pasillos del Instituto de la Vivienda, morada del PRO Evert Van Tooren. Aunque algunos funcionarios del gobierno de Vidal niegan que está por desembarcar en el Gabinete, otros aseguran que Passaglis quedaría a cargo del Instituto y Van Tooeren pasaría a la Secretaría de Tierras, lugar que deja vacante el intendente de Castelli, Francisco Echarren.
(La Tecla)


