El Gobierno nacional anunció una serie de medidas para achicar el gasto público, en la meta de ajuste fiscal acordada con el FMI. Si bien aún no hay demasiadas precisiones, se estima un recorte del 50 por ciento en la obra pública proyectada para 2019, lo cual podría demorar la construcción del puente de acceso a la altura de barrio Sironi y el tercer carril de Ruta 9. El recorte también podría impactar en el precio del boleto de transporte público y la tarifa social eléctrica.
El Gobierno anunció la implementación de una serie de medidas para achicar el gasto público, con el objetivo de alcanzar el déficit cero el año próximo. Entre ellas, ejecutará menos obra pública y dejará de hacerse cargo de subsidios al transporte y de la tarifa social eléctrica, tres escenarios que impactan directa e indirectamente en San Nicolás.
En el proyecto de ley de Presupuesto 2019, que el Ejecutivo deberá presentar en el Congreso el 15 de septiembre, la tijera del gasto implicará 60.000 millones de pesos menos para la construcción de obra pública. Del recorte total que necesita el Gobierno, esta medida representa el equivalente a 0,7% del PBI e implica un ajuste de 50% real. Por lo tanto, una cuarta parte del plan de déficit cero se recostará sobre la obra pública.
En noviembre de 2017, el gobierno nacional anunciaba la licitación por el sistema de Participación Público Privada (PPP) de varios corredores viales en la provincia de Buenos Aires, en el marco de una iniciativa que se extiende a casi todo el país. El plan incluye la construcción de un nuevo puente sobre la autopista a la altura de barrio Sironi, para mejorar la conexión ese corredor nacional con el Puerto de San Nicolás.
Ahora, con el recorte proyectado, la concreción de dicha obra representa una incógnita que se develará con el correr de los días y a partir del detalle del recorte que ejecutará Nación. Vale señalar que por tratarse de jurisdicción federal, sólo el Estado nacional puede proceder con obras.
El nuevo puente sobre el tramo nicoleño de la Autopista Buenos Aires – Rosario constituirá un cuarto acceso a la ciudad, con la prioridad de albergar el tránsito pesado que tiene como destino al Puerto de San Nicolás y la zona industrial del sur nicoleño y norte de Ramallo. La intención es la de sacar el tránsito pesado de la Ruta Nacional 188, cuyas márgenes a lo largo de los años fueron registrando un desarrollo urbano que torna difícil la convivencia segura de vehículos de gran porte
Javier Iguacel, entonces director de Vialidad Nacional y actual titular de la Secretaría de Energía, visitó San Nicolás en dos oportunidades indicando que el nuevo Acceso Sur demandará de una inversión superior a los 250 millones de pesos.
Tercer carril
Las mismas dudas recaen ahora sobre otra de las obras que proyectaba Nación para 2019. Durante la segunda mitad de Julio de 2018 se suscribieron -en la Quinta de Olivos- los últimos cuatro contratos para la construcción de la primera etapa de proyectos de corredores viales que ya habían sido licitados. Uno de esos contratos tiene directa vinculación con San Nicolás en virtud de que refiere a la obra de ampliación de la Ruta 9 en el tramo comprendido entre nuestra ciudad y Rosario.
El tercer carril que se proyectó en el tramo de Ruta 9 comprendido entre San Nicolás y Rosario tendrá 3,65 m. de ancho y se construirá sobre el lado interno de las calzadas existentes. La construcción del tercer carril comenzará a la altura del ingreso a nuestra ciudad por Ruta 188 y se extenderá hasta el puente de Circunvalación, en la entrada a Rosario. El objetivo es agilizar el tránsito en uno de los tramos de mayor tráfico de la Ruta 9. En ese sentido, el promedio diario anual en dicho tramo es de 26.500 vehículos. Tampoco hay precisiones acerca de cuáles son los tramos que se ejecutarán y cuáles serán postergados.
Transporte
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne anunció esta semana la transferencia a provincias de subsidios al transporte intrajurisdiccional (que no atraviesan dos provincias). Con esta medida, el Gobierno nacional espera ahorrar unos 100.000 millones de pesos. El costo se trasladaría a las empresas prestadoras del servicio, al Estado provincial, a los usuarios, o se repartiría entre estos actores.
Los subsidios de Nación al transporte se aplican al sistema SUBE y también sobre el consumo de gasoil. Si se retirar (o trasladan) estas compensaciones, habrá que resolver quién pagará los platos rotos del recorte. Cabe recordar que el Ministerio de transporte eliminó la compensación que instrumentaba para que las empresas paguen parte del salario de los trabajadores, lo cual llevó a que -días atrás- ese mayor costo se trasladara a la tarifa plana de transporte público en San Nicolás, que pasó de $13,75 a $14,90.
Finalmente, entre los nuevos recortes del gobierno de Mauricio Macri aparecen los subsidios para la tarifa social eléctrica. A partir del nuevo esquema de coparticipación, ahora las provincias deben hacerse cargo del subsidio, y no se descarta que el gobierno bonaerense traslade parte de esa obligación a los municipios.
Fuente: Diario El Norte


