Un proyecto aprobado ayer por los concejales autoriza al gobierno local a suscribir un convenio con el Instituto de la Vivienda para la consolidación de un nuevo barrio en la zona oeste. Aunque acompañaron, desde la oposición señalaron “dudas” respecto al procedimiento administrativo.
En la sesión ordinaria que el Concejo Deliberante celebró ayer se facultó al Departamento Ejecutivo Municipal a suscribir con el Instituto de la Vivienda de la provincia de Buenos Aires un convenio por el cual se construirán 179 viviendas de interés social en la zona oeste de la ciudad.
El proyecto se aprobó por unanimidad, aunque desde diversos bloques de oposición manifestaron “dudas” y “reparos” vinculados al procedimiento administrativo: entienden que quizá se debió haber convocado a mayores contribuyentes para resolver el asunto.
El planteamiento hecho por los opositores Florencia Vázquez (Frente Renovador) y Jorgelina Glorio (Frente para la Victoria) se podría resumir de la siguiente manera: el convenio implica un financiamiento de unos 220 millones de pesos por parte del Instituto de la Vivienda, monto que deberá ser retribuido -a través de un holgado plan- por quienes resulten adjudicatarios de las casas que se construyan, y con el municipio — como garante de tales retribuciones (comprometiéndose para ello montos correspondientes a la Coparticipación).
Si bien no se trata de un “endeudamiento”, algunos concejales entendieron que acaso fuera necesario el visto bueno de los mayores contribuyentes para decidir sobre un asunto que podría llegar a comprometer un importante volumen de recursos.
No obstante más allá de tales reparos desde todas las bancas se alzaron manos por la afirmativa.


