Manoseos, juegos perversos y un intento de penetración frustrado fueron el derrotero durante cuatro terroríficos años para una adolescente que tan solo tenía once años en el 2013 y fue víctima de todo este abuso hasta el año 2017 donde no aguantó más y dio a conocer lo que ocurría. Lo más aberrante de este caso es que el acusado era concubino de su madre.
En la presente nota se publica cómo sucedieron los hechos, pero no los nombres de la víctima y del sujeto condenado. Ello a los fines de evitar la identificación de la víctima y los consecuentes daños que pudieran ocasionarse.
A cargo de esta dura investigación estuvo la Dra. Sandra Bicetti, titular de la UFI Nro. 10 que debió desandar esos cuatro terribles años donde la víctima y su acosador vivieron en dos viviendas distintas.
El ahora condenado aprovechaba para tocar a la joven en sus partes íntimas, tanto por encima como por debajo de la ropa. Asimismo, en el juicio se desprendió que también este verdadero monstruo la obligaba a masturbarlo e inclusive habría intentado consumar la violación, a lo que la menor se resistió y habría sido este hecho el que habría decantando en el hartazgo de la joven, que se animó a superar su miedo y denunciarlo.
Condena
La Fiscalía a cargo de la Dra. Sandra Bicetti y la secretaria Dra. Virginia Petrucci configuraron el delito como abuso sexual gravemente ultrajante por la duración en el tiempo y por las circunstancias de su realización.
Este lunes 11 de noviembre se conoció la sentencia del caso, donde condenaron al acusado con la pena máxima de 12 años de prisión, habiendo sido imputado como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haberse cometido por el encargado de la guarda y haber aprovechado el autor de la situación de convivencia preexistente con la menor víctima.
El Tribunal Criminal N° 1, integrado por los doctores Laura Fernández, Belén Ocariz y Cristian Ramos, dictaron la sentencia sin presencia del acusado ya que se encuentra viviendo fuera de la ciudad.
Abusos
Lamentablemente, nuestra ciudad está entre las localidades con más denuncias por abuso sexual.
El año pasado un triste ranking nos ubicó en el primer lugar y por la cantidad de denuncias recibidas en lo que va del 2019, la cifra no habría variado mucho. La medición contiene a los 19 departamentos judiciales de la provincia de Buenos Aires y muestra un incremento notable en comparación a tres años atrás en lo que respecta a denuncias de este tipo, incluyendo delitos de violación de menores, groomimg y facilitación de la prostitución de menores.
Según este informe, en el 2018 la tasa más alta de denuncias la tenía el Departamento Judicial de San Nicolás, con 66 casos cada 100.000 habitantes. En tanto, distritos cercanos como Pergamino y Zarate – Campana tienen, respectivamente, 51 casos cada 100.000 habitantes.
Vale destacar que es aún más preocupante saber que la cantidad de denuncias, según dicen los especialistas, comprende a un ínfimo porcentaje de los abusos, debido a que, generalmente, son perpetrados en el círculo más cercano del niño o niña. A veces no es descubierto y otras no se denuncia.
Fuente: Diario El Norte


