SAN NICOLÁS: Dictaron prisión preventiva a uno de los acusados de incendiar la Iglesia Catedral

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El Juez Ricardo Prati resolvió dictarle prisión preventiva a Mauro Sosa por el incendio de la Iglesia Catedral. Lo hizo a pedido del Titular de la UFI N°3 Dr. Julio Tanús, quien está a cargo de la investigación. Un menor de 16 años quedó imputado en la causa y se encuentra internado en un Instituto de la localidad de San Miguel.

A menos de dos meses del terrible incendio que destruyó gran parte del patrimonio histórico cultural y religioso de la Catedral de San Nicolás, el Juez Dr. Ricardo Prati resolvió otorgarle la prisión preventiva a Mauro Sosa por ese aberrante delito. La Defensa podrá apelar la determinación.

Desde que a principios de febrero el informe preliminar sobre el incendio a la Catedral habría demostrado que el inicio del fuego no se debió a un desperfecto eléctrico, sino que pudo ser provocado, la investigación se centró especialmente en dar con el o los autores de dicho atentado.

En un principio, no había indicios que el siniestro se hubiera producido de manera intencional porque no se encontraron elementos que así lo demostraran, como encendedores o cigarrillos. En el sector donde comenzó el incendio, más precisamente debajo del retablo, tampoco había velas encendidas ni nada que pudiera provocar el fuego, por lo que la hipótesis de que se hubiera tratado de un atentado, era la más fuerte.

El 10 de febrero se produjo la detención de Sosa, la cual fue efectivizada por agentes de la DDI, momento desde el cual se encuentra detenido.

Aparentemente Sosa tendría una “probation” por un delito cometido en la localidad de San Pedro.

Asimismo, el menor de 16 años que por sus propios medios se había acercado a la Comisaría la semana anterior a esta aprehensión, alegando haber sido uno de los autores del siniestro quedó imputado en la causa. Por propia voluntad se encuentra internado en el Instituto de la localidad de San Miguel con intervención de Proden y a cargo del Dr. José María Guadagnoli del fuero Penal Juvenil.

Según lo que se pudo establecer, tanto Sosa como el menor, deambulaban continuamente por la zona de la plaza, más precisamente en la parte donde se ubica la pérgola. Quienes los conocían, comentan que los muchachos prácticamente vivían en la calle y se los veía “perdidos” víctimas de adicciones. Todo indicaría que el motivo que los habría llevado a cometer semejante daño al templo religioso, habría sido meramente vandálico. De hecho, varios testimonios los señalan junto a un tercero en el momento en que los Bomberos estaban apagando las llamas, sentados en un banco de la plaza burlándose de lo sucedido.

Preventiva

Con la decisión del Juez Prati se da un gran paso en el esclarecimiento de este delito. “El Dr. Ricardo Prati ha accedido al petitorio formulado por esta Fiscalía N° 3 en cuanto a lo que es el dictado de la prisión preventiva contra Mauro Miguel Sosa por el delito de incendio con peligro común a los bienes, que afectó a la Catedral. De este modo nos deja tranquilos, que tanto la autoría como la responsabilidad de este muchacho en el hecho ha quedado acreditada con los distintos elementos de prueba que hemos recolectado durante la investigación. A no más de dos meses, ya tener casi esclarecido el hecho es satisfactorio”, comentó a nuestro medio el fiscal de la UFI N° 3 Julio Tanús.

Tras la investigación realizada por la fiscalía se determinó que Sosa junto al menor que está internado en un Instituto en San Miguel ingresaron a la Catedral a las 14.20 hs. del 26 de enero y salieron a las 14.35 hs. “Junto a las cámaras, hubo una declaración testimonial de una señora que estaba orando, la que pudo determinar que no vio a nadie más que a estos dos muchachos, que parecía que estaban efectuando alguna tarea en la parte del retablo del sector izquierdo, donde justamente la pericia de Bomberos determinó que se inicia el fuego. Esta prueba acompañada de otra testimonial muy importante, donde este tercer implicado fue utilizado como testigo y pudo aportar que tanto Sosa como el menor, después de haber incendiado la Catedral, se juntaron a tomar una gaseosa y se echaban la culpa mutuamente entre risas irónicas, burlándose de lo sucedido. Con todas las pruebas analizadas en su conjunto se pudo determinar la autoría y responsabilidad de estos muchachos”. Explicó Tanús