En medio de una cruda realidad que viven muchas familias de nuestra ciudad, donde cuesta tener un plato de comida en la mesa todos los días, hay nicoleños que no se cansan de ayudar a quienes lo necesitan sin que nadie les pida nada. “Los Monstruos del Yaguarón” colaboran con diferentes merenderos de la ciudad aportando ropa y comida, entre otras cosas.
La creciente necesidad se hace notar no sólo en nuestra ciudad sino en todo el país. La pandemia por coronavirus llegó en un momento difícil, donde aumentaron notablemente los índices de pobreza e indigencia, se dificulta salir a trabajar por miedo al contagio y por las restricciones de la cuarentena, y hay familias enteras a las que les cuesta tener un plato de comida en la mesa. Pese a dicho panorama desalentador, hay nicoleños que no se cansan de ayudar a quienes lo necesitan sin que nadie les pida nada. Simplemente tienen la gran capacidad de observar alrededor y decidir cómo aportar un granito de arena. Son decididas ‘almas solidarias’ que emprenden un camino y siempre suman gente con la misma vocación.
Ayuda a merenderos y más
Joaquín tiene 39 años, es nadador de aguas abiertas, y fue formando un grupo de nadadores a quienes acompaña y guía en cada salida por las aguas que rodean nuestra ciudad.Se dieron el nombre de “Los Monstruos del Yaguarón” y definieron aportar algo cada vez que se juntaban –alimentos no perecederos, ropa y demás- para colaborar con diferentes merenderos de la ciudad. Entre ellos, se encuentran: “Solcito” de barrio Los Provincianos, “Oscarcito” de barrio Moreno, “Estrellitas del norte” de barrio Evita, “Ramonita” de Villa Esperanza, “La visita” en zona de barrio Avamba’é, “Caritas de cartón”, “Estrellita” en barrio Santa Rosa, “Almuerzo solidario” en barrio Moreno.“También ayudamos a gente en situación de calle, le acercamos comida no una sola vez sino siempre, porque no sirve que te lleve hoy y mañana no porque hay que comer todos los días. Y tratamos de sacarlo de ahí, ayudamos a buscar un lugar, si realmente quiere salir de la calle, cuál es su historia de por qué llegó a esa situación. Hay gente muy buena que atraviesa esas realidades”, marcó Joaquín, quien sostuvo que no sólo le han donado alimentos y ropa en muy buen estado y de primera calidad, sino hasta cocinas, heladeras y muebles, que cubren muchas necesidades de los merenderos y comedores locales. Esta semana repartieron mil kilos de polenta en los diversos comedores.A esta movida solidaria también se sumaron desde el grupo “ De Fondo Running team”. Quienes deseen colaborar pueden contactarse a través de Instagram “Monstruos del Yaguarón” o al teléfono 154595243.“Que se sume gente a dar una mano se necesita mucho, más en los barrios. A veces uno se cuida con tapabocas, alcohol y demás, pero cuando entrás al barrio parece otro mundo”, señaló.
Fuente: Diario El Norte

