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San Nicólas: Cientos de nicoleños rezaron por la necesidad de más trabajo

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Si bien muchas personas se acercan a agradecer por el pan de cada día, una gran cantidad pidió ayer al Santo para que los ayude a conseguir trabajo o un trabajo más digno. La Parroquia de nuestra ciudad se vio casi desbordada de gente en una jornada gris, razón por la cual se suspendió la tradicional procesión. El marco de la misa estuvo dado por las espigas con la estampita, y pan para compartir.

Ayer, “la gente común” fue a pedir a San Cayetano en su día, por más trabajo. Muchos agradecen las fuentes laborales que hay en su familia, pero también piden por otras en donde el desempleo cala hondo. Cada 7 de agosto, la gente deposita su esperanza en el Santo, o su desesperanza en busca de una solución. La Parroquia de Prado Español de nuestra ciudad, ayer se vio casi desbordada de gente en la jornada gris.
La tradicional procesión tuvo que ser suspendida por las condiciones climáticas. Y a pesar de las primeras gotas que comenzaron a caer a las 15:00, los fieles pudieron adquirir en las inmediaciones la espiga con la estampita, que fue el marco de la celebración religiosa central que tuvo lugar minutos después. Las misas de ayer comenzaron a la medianoche y tuvieron lugar a lo largo del día.
El Padre Marcos Luján, que acompañó al Vicario de la Diócesis Javier Fortunato en la misa, manifestó a este medio: “Es una fecha de intensa actividad espiritual, se siente la emoción de la gente. Hay emoción y esperanza puesta en el futuro. Se renueva el corazón y la vida. Dios nos escucha siempre”.

Quién fue Cayetano de Thiene
Cayetano de Thiene nació el 9 de octubre de 1480 en un pueblo del norte de Italia llamado Vicenza y murió el 7 de agosto de 1547 en la ciudad de Nápoles. Es la fecha de su muerte en la que se recuerda al santo y ese día millones de fieles del mundo peregrinan para pedirle por pan y trabajo.
Era de una familia muy adinerada, sin embargo él a lo largo de su vida se desprendió de todos sus bienes y los repartió entre los pobres, trabajando para que otros pudieran comer. Estudió en la Universidad de Padua donde obtuvo dos doctorados en derecho civil y canónico. Sobresalía por su presencia venerable y por su bondad. Se fue después a Roma, y en esa ciudad capital llegó a ser secretario privado del Papa Julio II, y notario de la Santa Sede. Cuenta la historia que fue en Venecia mientras visitaba un hospital en el que había una joven a la que le estaban por amputar una pierna debido a la gangrena que padecía, que Cayetano se acercó a su cama, le sacó la venda, le besó la pierna e hizo la señal de la cruz. Al día siguiente, cuando los médicos se disponían a realizarle la operación, descubrieron que la mujer estaba curada.
Fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X. Es desde entonces que la Iglesia Católica lo reconoce como San Cayetano, santo de la Providencia, patrono del pan y del trabajo.