Este martes se cumple un año del desborde del arroyo del Medio, que provocara la más importante inundación que recuerde la historia reciente en el pueblo de La Emilia. La falta de obras de infraestructura hidráulica fueron determinantes para evitar que los costos de un episodio climático excepcional fueran tan dañinos para la población. Doce meses más tarde, esas obras están próximas a terminarse.
Hace exactamente 365 días, la localidad de La Emilia y también algunos barrios de San Nicolás linderos a la Ruta 9, empezaban a vivir uno de los capítulos más tristes de la historia reciente. Un episodio climático de lluvias excepcionales generaba el desborde del arroyo del Medio, provocando que las aguas superaran todas las defensas artificiales. La rotura del terraplén que circunda al pueblo de La Emilia, la poca cantidad de bombas de desagote y falta de un sistema de alerta temprana que permitiera advertir lo que iba a ocurrir configuraron una situación crítica. Y revelaron la desidia de los gobiernos provinciales, responsables de todo lo concerniente a infraestructura hidráulica, que durante décadas no se hicieron cargo de las obras que estaban proyectadas.
Aquel 16 de enero de 2017 quedará marcado a fuego en la vida de quienes debieron abandonar sus viviendas llevándose lo poco que el avance de la crecida les permitió rescatar.
La desesperante situación activó el operativo de evacuación, que no sólo contó con la logística municipal y provincial sino también con cientos de voluntarios que desde San Nicolás se movilizaron hasta la zona afectada para brindar ayuda solidaria.
La inundación provocada por el desborde del arroyo Del Medio dejó como saldo alrededor de 7.000 evacuadas, y la muerte del albañil José Luis González, de 54 años, quien fue hallado sin vida en Villa Hermosa, la zona más afectada por ser baja y estar pegada al arroyo desbordado.
Fueron horas difíciles las que se vivieron en La Emilia y en buena parte del noroeste de la provincia de Buenos Aires. El retiro de las aguas abrió una segunda etapa, marcada por el operativo sanitario, al tiempo que se dispuso la distribución de subsidios, créditos y exenciones impositivas que permitieran morigerar las pérdidas de las familias y comerciantes damnificados.
Fue entonces que se tomó la decisión de avanzar en un programa de obras de infraestructura que garantice un escenario de mayor seguridad para las familias que viven en esas zonas del distrito.
“Al momento de asumir recibimos una provincia muy retrasada en materia de protección hidráulica. Gran parte de las obras de saneamiento ya empezaron o van a empezar a fin de año. Nosotros creemos que en un año los vecinos de La Emilia van a poder dormir tranquilos. Tenemos mucha confianza en que la obra de alteo [del terraplén] va a ayudar a que no vuelva a suceder un evento de estas características en La Emilia”, dijo la gobernadora María Eugenia Vidal en el programa «Primeros Temas» (Radio U), en junio de 2017.
Lo que se hizo
El punto determinante del proyecto de saneamiento hídrico para La Emilia fue la licitación y adjudicación de la obra de alteo del terraplén, que comenzó a ejecutarse en el mes de septiembre pasado. Ése proceso hoy avanza sobre la etapa final. El movimiento de tierra a lo largo de todo el terraplén está prácticamente concluido. De acuerdo a las estimaciones del Ministerio de Infraestructura de la provincia, la obra global estaría terminada a fines de abril, si las cuestiones climáticas no generan retrasos en los plazos previstos.
La obra eleva medio metro el terraplén, a lo largo de toda su extensión. También incluye el revestimiento con material en las zonas vulnerables por el tránsito de animales. Al mismo tiempo se amplía el cuenco de la estación de bombeo, de manera tal de disponer de mayor capacidad de evacuación del agua en caso de producirse episodios climáticos de gran excepción.
La cota del terraplén se eleva medio metro sobre la cota original, que ya tenía una revancha de 20cm. De acuerdo a lo que funcionarios del área de Hidráulica de provincia le confiaron a EL NORTE, si un episodio de lluvia excepcional se desata sobre el pueblo de La Emilia, hoy la estación de bombeo está equipada para evacuar sin problemas el excedente de agua por sobre el nivel del arroyo del Medio.
Por otra parte, en octubre pasado el gobierno bonaerense avanzó sobre la implementación de un sistema de alerta contra inundaciones al abrir los sobres de una licitación para instalar sensores en las principales cuencas del territorio provincial que servirán para avisar cuándo hay una creciente de ríos o lagunas que pongan en riesgo las poblaciones urbanas ante una eventual inundación.
El Sistema de Monitoreo y Alerta Temprana (SMAT) comenzará a funcionar en el primer trimestre de este año, según se anunció. Los primeros sensores se colocan en las Cuencas Ramallo, Arroyo del Medio y en la Cuenca Arrecifes. Los equipos miden la calidad del agua y el comportamiento del nivel de los ríos o afluentes de todas las cuencas de la provincia de Buenos Aires. La información que transmitirán, que se integrará con la que se releve en las nuevas estaciones meteorológicas, servirá para actuar con datos certeros.
Fuente: Diario El norte

