El concejal Martín Rivas expuso junto a Mauro De Rosa el trabajo realizado en 2025 y defendió una oposición responsable ante el complejo contexto que atraviesa la ciudad.
El concejal Martín Rivas, del bloque Acuerdo Vecinal, encabezó junto a Mauro De Rosa una conferencia de prensa en la que se presentó el balance del trabajo legislativo 2025 y se compartió una mirada política sobre el presente y los desafíos futuros de la ciudad.
Durante el encuentro, se detalló que a lo largo del año se ingresaron 62 expedientes, con iniciativas vinculadas a servicios públicos, control de gestión, seguridad, producción, salud, turismo, puerto, patrimonio y desarrollo local. Desde el espacio remarcaron que este trabajo refleja una forma de hacer política basada en la constancia, la responsabilidad y el compromiso institucional.
En relación con el contexto actual, Rivas fue claro al señalar que la ciudad atraviesa una etapa compleja, al igual que otros municipios bonaerenses, con dificultades económicas y servicios públicos tensionados, una situación que —según expresó— requiere más responsabilidad y menos especulación política.
En ese marco, sostuvo que existen dos formas de ejercer la oposición: una orientada al conflicto permanente y al daño institucional, y otra enfocada en controlar, marcar límites y proponer, garantizando el funcionamiento del municipio. “Elegimos ser una oposición responsable”, afirmó, al tiempo que rechazó la lógica del “cuanto peor, mejor” y el uso de la salud, el agua, la seguridad o los servicios básicos como herramientas de presión política.
El concejal explicó que esa postura también se refleja en las decisiones adoptadas frente al Presupuesto y a las Ordenanzas Fiscal e Impositiva 2026, en una línea de firmeza en el control, pero con conciencia de la necesidad de estabilidad institucional.
Finalmente, Rivas remarcó que sostener lo básico no alcanza y que la ciudad necesita mirar hacia adelante, dejando atrás el cortoplacismo. En ese sentido, señaló que el Puerto, la industria naval y el turismo planificado deben convertirse en ejes estratégicos para generar empleo, producción y oportunidades.
“El balance no es un punto final, sino una reafirmación de una manera de trabajar”, expresó, y aseguró que continuarán trabajando, controlando y proponiendo, con la convicción de que la ciudad puede estar mejor construyendo sobre lo que existe y corrigiendo lo que no funciona.


