El Delegado Domingo Bronce de la localidad vecina junto a toda la comunidad en la que participaron docentes y alumnos de la escuela, realizaron un homenaje a dos años del hundimiento del Submarino ARA SAN JUAN.

El evento tuvo lugar en la zona del bajo Tala donde se inauguró un pasaje con el nombre «Pasaje Submarino Ara San Juan», además los alumnos colocaron 44 velas en memoria de los 44 tripulantes desaparecidos.
También contaron con la presencia de tripulantes del Ara Irigoyen anclado en nuestra ciudad quienes tiene un pasaje ubicado en su conmemoración en el mismo lugar.
En este sencillo homenaje quedó para siempre en memoria de la localidad Talense la triste historia del hundimiento del buque desaparecido en noviembre del año 2017.

Familiares de los tripulantes del ARA San Juan realizaron este viernes un homenaje en la ciudad de Mar del Plata al cumplirse dos años del hundimiento.
El acto tuvo lugar en la Base Naval de Mar del Plata, en el muelle natural del buque hasta el 25 de octubre de 2017, cuando inició su último viaje.
Durante la ceremonia, la Armada entregó a los familiares directos de los tripulantes una condecoración «Al Honor Militar».
Los allegados participaron, además, de una misa en la capilla ubicada dentro de la Base y hubo una concentración en el ingreso del predio militar, para pedir avances en la investigación del siniestro.
Las familias de los marinos mantienen su pedido para conocer qué ocurrió con el buque clase TR-1700, de 66 metros de largo, que fue localizado a 460 kilómetros de la costa de Chubut, tras una búsqueda que contó con el apoyo de las marinas de cerca de 20 países desde que se reportara la última comunicación.

Hundimiento
El San Juan perdió contacto a las 7.19 del 15 de noviembre de 2017, ocho horas después de que su jefe de operaciones informará sobre un principio de incendio en el tanque de baterías número 3, provocado al parecer por el ingreso de agua por el sistema de ventilación, mientras trataba de identificar pesqueros ilegales en medio de un fuerte temporal.
Los restos del submarino fueron encontrados por el buque Seabed Constructor, perteneciente a Ocean Infinity, una firma estadounidense contratada por el gobierno nacional para llevar adelante la búsqueda, con dispositivos capaces de operar en profundidades de hasta 6.000 metros.
La localización se produjo cerca del lugar en que se había registrado el último contacto y del sitio en el que la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares reportará durante los primeros días de búsqueda un «evento anómalo, singular, corto, violento, y no nuclear, consistente con una explosión».
El hallazgo fue comunicado en los primeros minutos del sábado 17 de noviembre por parte de la Armada a las autoridades nacionales, cuando varios familiares se encontraban en Mar del Plata convocados desde días antes para un homenaje que encabezó el presidente Mauricio Macri en la Base Naval.
La Armada y el Ministerio de Defensa hicieron pública la noticia a la 1.05 de ese día, y en pocas horas capturó la atención del mundo, como había ocurrido al producirse la desaparición.
La información oficial detalló luego que el casco se encontraba «en una sola pieza», «totalmente deformado, colapsado e implosionado» y sin «aberturas de consideración», con partes de la hélice enterradas y restos de tuberías, cadenas y pedazos de chapas desperdigados en un radio de 80 metros.
Estos indicios reforzaron la hipótesis de una «implosión cercana al fondo», producto de la presión a una profundidad superior a los 900 metros.
La localización del submarino puso fin a un operativo de búsqueda en el que participaron más de 4.000 personas.


