Un vecino compró hace algunas horas atrás una gaseosa Manaos sabor Lima y pan del kiosco que concurre habitualmente, ubicado en Pividal y Rivadavia de Zárate. Pero al llegar a su casa se llevó una desagradable sorpresa ya que tras ingerir el líquido aseguró que tenía un sabor rancio por lo que después notó que la gaseosa estaba vencida.
Minutos más tarde decidió volver al comercio para reclamarle al kiosquero quien reaccionó de mala manera. En primer lugar aseguró que no estaba vencida la gaseosa, después que no se la iba a cambiar y que tampoco le iba a devolver la plata, por lo que el cliente decidió arrojar a un cesto de basura la gaseosa Manaos desatando la furia del kiosquero.
Tras expresar varios insultos verbales, el kiosquero de contextura física robusta y alto, le dio varias patadas altas a su cliente con un movimiento, según dijo la víctima, similar a las técnicas de un karateca. El vecino víctima de los fuertes golpes es un adulto mayor que padece problemas cardíacos que debió ser atendido por una ambulancia del Servicio de Emergencias Médicas Municipal (SEMU). La familia del vecino que fue agredido radicó una denuncia por lo sucedido.
Fuente: Impacto Local


