Ante la llegada de una época del año en la que los controles para evitar la Triquinosis son recomendados, compartimos información del Ministerio de Salud que puede resultar de interés.
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que afecta tanto a hombres como a animales. El modo de contagio se produce por la ingesta de carne o sus derivados, crudos o mal cocidos, infectados por parásitos que generan cuadros digestivos y dolores musculares.
En Argentina, la principal fuente de infección para el hombre es el cerdo aunque existen otras como el jabalí o el puma. En los cerdos domésticos la presencia del parásito está estrictamente relacionada con las condiciones de crianza de los chanchos, especialmente con su alimentación, y la presencia de ratas en el criadero.
Esta enfermedad está presente durante todo el año, intensificándose en invierno por el mayor consumo de embutidos, chacinados y sus derivados como por ejemplo bondiola, salamines, longaniza y otros.
Para prevenir la enfermedad es importante tener en cuenta las siguientes sugerencias:
Población general:
Adquirir solo en comercios habilitados los productos chacinados , embutidos y derivados (jamón, panceta, longaniza, chorizos, etc.) y verificar en la etiqueta su elaboración por establecimientos autorizadas. La venta callejera de estos alimentos está prohibida ya que no cumple con el control bromatológico.
Cocinar bien la carne de cerdo hasta que deje de estar rosada. Tener en cuenta que salar o ahumar la carne no es suficiente para matar al parásito.
Si una persona consume carne de cerdo o derivados sin control sanitario y presenta síntomas como fiebre, dolores musculares, diarrea, vómitos, hinchazón de parpado y picazón debe concurrir al centro de salud más cercano.
Productores:
Analizar los cerdos previo a la elaboración de chacinados caseros, consultar en el Departamento de Bromatología (03329-425450) – Mitre 1995, aunque no vaya a tener destino comercial.
Respetar las normas establecidas por los servicios veterinarios para la cría de cerdos.


