Como consecuencia del ingreso de una masa de aire frío de origen polar, Defensa Civil te brinda una serie de recomendaciones para tener en cuenta.
• Llevar ropa y calzado adecuado para las bajas temperaturas.
• Evitar prendas ajustadas, para que el aire circule entre la piel y la ropa, actuando como aislante. Póngase una sobre otra, varias prendas de ropa ligera y cálida es mejor que una sola de un único tejido.
• Protégete el rostro y la cabeza evita la entrada de aire frío en los pulmones.
• Cúbrase las manos y mantenga los pies secos.
• Realice mínimas tareas al aire libre y no se exponga a bajas temperaturas, para evitar golpes de frío y principios de congelamiento.
• Es recomendable utilizar artefactos de tiro balanceado.
• Evitar instalar estufas a gas, eléctricas o braseros en baños o dormitorios.
• Ventilar la casa una vez por día, aunque haga frío.
• Dejar siempre una puerta o una ventana entreabierta.
• Comprobar que los ambientes tengan ventilación hacia el exterior.
• Encender y apagar los braseros y estufas a leña siempre fuera de la casa.
• Si hay brasas o una llama de cualquier clase, apagarlas antes de dormir.
• No arrojar al fuego encendido dentro de la casa, plástico, goma o metales, porque desprenden vapores y gases que contaminan el aire.
• Evite mantener recipientes con agua sobre la estufa.
• No utilices la cocina para calentar ambientes. Verificar que la llama sea azul.
El monóxido de carbono es un gas venenoso que se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales como leña, carbón de leña, gas, kerosene, alcohol, gasoil y nafta.
El principal peligro de esta sustancia potencialmente mortal, es que resulta imperceptible porque no tiene color, olor ni sabor, y no irrita los ojos ni la nariz.
Si bien todos estamos expuestos, quienes tienen mayor riesgo de intoxicación son los niños pequeños, los adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares y los fumadores.
El número 103 de Defensa Civil debería responder ante estos casos.


