En momentos difíciles y complicados para las instituciones deportivas, querer es poder. La Esperanza en la presente semana puso el riego artificial a su cancha en el predio “Pablo Noat” y el club de fútbol infantil Villa Igoillo ya hizo todo el movimiento de suelo para dejar el escenario de la mejor manera en esta temporada, donde ya se puede apreciar la salida del nuevo césped. Fue intenso el trabajo llevado a cabo por los dirigentes en lo que va del año, en un club de barrio que siempre aportó un espacio para la práctica inicial deportiva.



