Quejas de familiares y denuncias por hechos delictivos son pruebas fehacientes de que aquel espacio de reflexión donde los deudos visitan a sus seres queridos que ya no están, ya no es el mismo.
El Cementerio de nuestra ciudad sufre constantes robos, profanaciones, la desidia del cuidado y del estado municipal en las instalaciones que ha logrado alejar a los visitantes. Hoy en día, parece “tierra de nadie”.
Siempre la respuesta ante las autoridades locales esta en «prometer mejoras», y ¿la seguridad?.
Hay asaltos a visitantes, se llevan bronces de las tumbas y hasta rejas de las bóvedas. Hace unos días se encontraba sin suministro de energías por el robo de 170 metros de cable, importante tramo del cableado perteneciente a COOPSER, que conecta el medidor de la necrópolis. A la fecha se llevaron una bomba de agua.
Las roturas y el vandalismo son moneda corriente.
Las denuncias de los damnificados por episodios se multiplicaron en los últimos años, dejando en evidencia la necesidad de intensificar los controles, fundamentalmente en horario nocturno.
Además muchas bóvedas ya no tienen rejas, floreros, placas, candelabros y demás ornamentos de bronce.
Pero, a las importantes quejas por el estado del cesped alto al cementerio, este viernes por la mañana recorrimos el lugar y personal municipal ya había cortado el mismo de dentro y fuera.
El horario de actividad del Cementerio es de 8 a 18. Sin embargo, después del mediodía prácticamente no hay visitantes.
Pero mientras se espera que llegue alguna de las mejoras prometidas, la situación en el lugar se hace cada vez peor. Además del abandono y la falta de limpieza.
“Hace 20 años, en algunas fechas esto parecía una celebración, por la gente que venía. Pero ahora la gente tiene mucho miedo”, expresan vecinos de la zona.





Es hora de q se hagan cargo las personas correspondientes xq hasta donde yo se hay empleados q supuestamente hacen el horario de trabajo , pero se ve q se la pasan con el mate en la mano !!! (Es mi humilde opinión