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PERGAMINO: Tropilleros de nuestra ciudad, dicen presente en los dos festivales gauchescos más importantes de Argentina

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Guadalupe Ale y Sócrates Ginitrini en Diamante (Entre Ríos) y Fabricio Gómez, Fabricio Trilla (de Sargento Cabral) y Facundo Goicochea en Jesús María (Córdoba) serán nuestros representantes.

Desde hace unos años, hay un nuevo clásico de verano que se desarrolla en el verde césped. No es la costa argentina el epicentro, ni tampoco se juega sobre el campo un partido de fútbol. El nuevo clásico veraniego de al  menos la última década se centra en los festivales de doma y folclore, o folklore según la locación. La TV Pública mide bien y allí los reectores echan luz sobre valientes jinetes que desafían la lógica fuerza gravitatoria mientras de fondo suenan punteos de guitarras y payadas improvisadas. Y en ese mar de argentinidad, equinos y hombres reivindican tradiciones que en 2020 parecen lejanas y ajenas en este mundo tan citadino. Mientras el globo todo se muda a grandes urbes, un puñado estrafalario de hombres de campo sacan a relucir sus mejores pilchas para conservar raíces, historias, culturas que identican con la tierra. Entre polémicas posiciones extremas, el peso de la historia de los que habitan esta parte del planeta Tierra parece renacer en cada enero con dos epicentros especialmentes: Jesús María y Diamante. Firmes, inclaudicables están ahí para mostrarnos de dónde venimos aunque nadie sepa muy bien hacia dónde vamos. Y en esa foto tan particular Pergamino aparece, de vez en cuando, asomando entre la multitud con toda su cultura gauchesca a través de representantes puntuales: tal el caso de Guadalupe Ale y Sócrates Ginitrini en Diamante; mientras que en Jesús María, Fabricio Gómez, Fabricio Trilla (de Sargento Cabral) y Facundo Goicochea también dicen presente. No hay “domadores” en esta oportunidad, pero si tropillas. Sócrates y Guadalupe son parte del concurso de entablados en Entre Ríos; al tiempo que Gómez y Trilla lo hacen en Córdoba, donde también se alista Goicochea como abanderado por Córdoba. Vale recordar que Facundo Goicichea, fue Gran Campeón en la categoría Pasadores Cortos de la Llanura Bonaerense (https://soundcloud.com/maspergamino/facundo-goicoechea-campeon-categoria-pasadores-en-larural-de-palermo) en el concurso llevado a cabo en La Rural de Palermo en 2019. “Voy con una tropilla de picazos son 13 en total. Los presentó por que los lleve a Sargento Cabral, Santa Fe y gané la clasicación” dice Fabricio Gómez, aclarando que lo hace con animales del pergaminense Oscar Ochoa, los cuales se presentarán este lunes, martes y miércoles en el concurso de tropilla entablada, deporte ecuestre que derivó casi sin querer en el entrevero de tropillas, el cual saca a relucir el ingenio gaucho ya que sin corral, ni riendas logra mantener unida a la tropilla; una especie de eco de tiempos lejanos donde a campo traviesa los reseros se acomodaban como podían, con la sola ayuda de una mansa yegua madrina y su cencerro de sonido único, guiando a los machos castrados en el entrevero que no es más que una mezcla de diferentes tropillas. Esa costumbre tan particular nació aquí cerca de la ciudad, en San Antonio de Areco allá por la década del ‘70. Los historiadores dicen que con motivo de la esta de la tradición, varias tropillas estaban reunidas en el parque criollo Ricardo Güiraldes para un concurso de tropilla entablada, mientras los caballos pasaban frente al jurado se produjo un incidente entre dos conocidos gauchos que terminó con disparos al aire y el inevitable desbande de animales. Ante la caótica situación el comodoro Güiraldes temió un desastre y ordenó a los tropilleros que se pusieran a galopar generando un espectáculo inesperado en el que la mezcla de pelajes, tierra en suspensión, cencerros y relinchos generó la admiración del público presente que desde ese instante descubrió el hoy popular entrevero de tropillas que hasta tiene su propia esta

Fabricio Gómez en una de los habituales desles tradicionalistas. Fabricio Gómez en diálogo con PRIMERA PLANA comentó que estar en Jesús María «es algo que hasta el día de hoy no lo creo, no sé cómo explicarlo. En el ambiente de los paisanos estar dentro de ese campo es algo increíble es como jugar en primera», dice al referirse al Festival de Doma y Folcklore de Jesús María (https://www.festival.org.ar/), que desarrolla entre el 10 y el 19 de enero su 55° edición, pues se gestó en 1965 por los integrantes de la Cooperadora de la Escuela Primer Teniente Morandini, ante la imperiosa necesidad de recaudar fondos para solventar la atención de los niños de las escuelas del pueblo y también de la región. En un terreno baldío y con la novedad a cuestas se gestó la frase que hoy es un clásico de verano: «Desde Jesús María, capital Nacional de la Doma y el Folklore». «Esto que hacemos nosotros no es fácil se necesita del apoyo de mucha gente para mantener cuidar y educar los caballos. No es un trabajo fácil, lleva mucho tiempo. Mover tantos animales tampoco es tarea sencilla y el costo es muy grande. Por eso aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos los que me ayudaron, amigos, conocidos y familia. A mi compañera Macarena que nunca me abandona; y a Oscar por conarme la tropilla», dijo emocionado Fabricio Gómez a horas de partir hacia Córdoba

También se encuentra en Jesús María, Facundo Goicochea quien llega pronto para lucir sus mejores pilchas y embanderado con la provincia antriona. Antes de partir de nuestra ciudad le comentó a PRIMERA PLANA que “estaré el lunes (por hoy), martes y el miércoles. Lo haré con la bandera de Córdoba porque fui a Pasco a la Fiesta del Puchero de Néstor Ramello (afamado animador de jineteadas) y conseguí la clasicación. Que te tengan en cuenta para semejante festival es una satisfacción inmensa, vamos a dar lo mejor de uno, hace más de 1 mes que estamos preparando el caballo para ahora poder disfrutar con amigos

Más allá del anteatro José Hernández, hay otro festival que atrae a multitudes afectas al campo. A casi 500 kilómetros del pequeño poblado cordobés, en la provincia de Entre Ríos, otro clásico se está jugando entre el 8 y el 13 de enero, el Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante (https://diamante.tur.ar/). Con una historia también importante (se inició en 1972), la 49° edición tiene a otros dos tropilleros autóctonos, la joven Guadalupe Ale que fue con 9 colorados cabos negros y un lunar tobiano colorado; y Sócrates Ginitrini que presentó una tropilla de 11 bayos ruanos con un lunar colorado. Para los menos camperos es válido aclarar que se llama “lunar” al caballo de color diferente al resto de la tropilla, y tiene una función especíca que es colaborar en el ordenamiento cuando guran otras tropillas de idéntico pelo y tipo, además de constituirse como un lujo para la propia formación. La clasicación para estar en Diamante les llegó en el transcurso de 2019 en Bigand ganando el encierre Ginitrini; y siendo seleccionada como mejor tropilla la de Ale. «Para nosotros es un orgullo representar a nuestra ciudad, dar lo mejor que tenemos para hacer quedar bien a nuestro Pergamino querido. Estamos orgullosos, contentos y con ganas de volver cada año” dijo Ginitrini a PRIMERA PLANA, al cabo de una de las presentaciones. Ambos estuvieron allí en el campo Martín Fierro en las noches del viernes, sábado y domingo donde participaron también del entrevero. Fue sin dudas un momento importante el de la primera noche denida por Ginitrini de la siguiente manera: «Guada estaba muy emocionada, lloró al hacer la entrada porque era su primera vez; yo ya he venido durante 6 años con la tropilla de jineteada y hace 2 que estoy con la entablada». Seguramente hoy será un día importante para ambos pues es la noche de cierre del Festival y estaba entre las posibilidades que alguna de estas tropillas fuera elegida para la gala. Con sus idas y vueltas, con sus altos y sus bajos, la tradición sigue alimentándose a pesar del paso del tiempo, es que el espejo retrovisor de los días muestra al gaucho en un sitial encumbrado, no sin sacricios, no sin idealizaciones porque como bien lo expresó Lugones en su libro El Payador “durante el momento más solemne de nuestra historia, la salvación de la libertad fue una obra gaucha”.