El Ministerio de Economía implementó una estrategia destinada a reducir el riesgo país y fortalecer el acceso de Argentina al financiamiento internacional de cara a 2026. El titular de la cartera, Luis Caputo, subrayó la importancia de limitar la dependencia de mercados externos y priorizar el desarrollo del mercado local de capitales.
Durante 2023, el riesgo país se aproximó en dos ocasiones a los 550 puntos básicos, marcando un nivel difícil de superar a la baja. El equipo económico tiene como meta perforar ese piso y, en el mediano plazo, llevar el indicador a 400 puntos básicos tras el pago de la deuda de enero y el fortalecimiento político del oficialismo, acercándose así a tasas internacionales cercanas al 8% anual en dólares.
La actual táctica difiere de la utilizada durante la gestión de Caputo como ministro de Finanzas bajo Mauricio Macri, etapa en la que se recurrió de forma intensa a la emisión de bonos en el exterior. En aquella oportunidad, la confianza internacional se revirtió en 2018, provocando una crisis cambiaria de la que el gobierno anterior no logró recuperarse.
En el escenario actual, el objetivo es reducir la emisión de deuda en el extranjero y emplearla solo para apoyar la reestructuración de los vencimientos previstos en 2026 y 2027. El funcionario remarcó que la intención es migrar hacia un esquema que priorice el desarrollo de inversores y ahorristas locales.
Para el pago de la deuda de enero, estimada en unos USD 4.200 millones, el Tesoro ya aseguró alrededor de USD 2.500 millones. Entre las fuentes de financiamiento se incluye una reciente colocación de Bonar 29 en el mercado local –con una recaudación de USD 910 millones– y la acumulación de dólares a través de compras oficiales. Además, existen ofertas de bancos internacionales por hasta USD 7.000 millones, aunque el Gobierno considera a estos fondos como alternativa de último recurso.
El plan de mediano plazo contempla la consolidación del mercado de capitales doméstico. En este sentido, el proyecto de reforma laboral prevé la creación de un Fondo de Asistencia Laboral financiado con parte de los aportes patronales hoy destinados a la Anses. También se espera incentivar la inversión de ahorros privados, tanto en bancos como fuera del sistema.
El contexto internacional se presenta actualmente favorable, con la Reserva Federal de Estados Unidos bajando tasas de interés por tercera vez en el año, lo que incrementa el interés de los inversores por deuda emergente y genera oportunidades adicionales para Argentina.


