La bajante en el nivel de agua del río Paraná y el riacho San Pedro provocó una nueva escora del buque museo «ARA General Irigoyen», lo que generó la intervención de las autoridades locales.
Bajo la coordinación de la Dirección de Defensa Civil, se llevan a cabo trabajos de supervisión, mientras se espera la llegada de especialistas de la Armada Argentina para evaluar la situación.
El titular del área, Fabio Giovanettoni, informó que, ante cualquier eventualidad, se mantiene contacto con la Armada. En ese sentido, detalló: «Me comuniqué con el contraalmirante Finardi, que ya había estado en San Pedro, y me derivó con el capitán Fernández, quien dispuso la llegada de una dotación para una inspección, posiblemente con buzos».
Giovanettoni subrayó que, «por el momento no hay ingreso de agua, pero es parte del protocolo verificarlo», reforzando así la importancia de las inspecciones preventivas en este tipo de embarcaciones históricas.


