Una mujer de 48 años acudió a la comisaría local para informar que su hogar, ubicado en la calle Riobamba al 1700, fue usurpado por varias personas, incluyendo a una mujer que le vendió el terreno hace dos años atrás. Según la denunciante, alrededor de las 9:30 am del martes, se retiró de su casa y al regresar, encontró que habían dañado el candado de la puerta de entrada y que sus pertenencias habían sido arrojadas a la calle.
La policía se hizo presente en el lugar, pero ninguna de las dos partes pudo presentar documentación que acredite titularidad. Por lo tanto, la UFI Nº 7 intervino para mediar entre las dos familias involucradas.
Si bien la situación es preocupante, esperamos que se llegue a una solución pacífica y justa para ambas partes.


