Una joven de 26 años, embarazada de ocho meses, fue brutalmente golpeada por su pareja en un episodio de violencia de género. La intervención policial permitió aprehender al agresor y trasladar a la víctima a la guardia del hospital.
La mujer sufrió graves lesiones en el rostro y el cuerpo, pero decidió no realizar la denuncia, lo que podría permitir que el agresor recupere la libertad. Ante esta situación, se iniciaron actuaciones de oficio, y la víctima es asistida por profesionales de la Subsecretaría de Género, especialistas en salud mental y la Comisaría de la Mujer.


