Durante la mañana y el mediodía de hoy, se llevó a cabo la marcha en pedido de justicia por el crimen de Pedro Caballero, el joven de Ramos Mejía que fue asesinado en una pelea que se produjo en el local bailable Napole el pasado 14 de noviembre de este año.
Desde la ciudad de donde era oriundo el joven asesinado, vinieron sus familiares y amigos, tanto en motocicletas como también en automóviles, y en un colectivo de transporte urbano. Durante la marcha, participaron las más de 60 personas que vinieron desde la localidad, además de algunos ciudadanos de San Pedro, como por ejemplo los familiares de Leonardo Otto, quien también fue asesinado en la salida de un boliche en el año 2013. Cabe recordar que quien fue acusado de haber sido el autor material del asesinato de Caballero también se encuentra implicado como uno de los posibles responsables del hecho delictivo ocurrido en 2013.
La marcha dio comienzo alrededor de las 11.30 desde la fiscalía ubicada en calle Mitre, que se encontraba fuertemente custodiada por la Policía Local.
Hasta allí llegaron los familiares de Pedro Caballero: entre los presentes se encontraba su madre, María del Carmen, además de su hermano, Víctor Caballero, y también su pequeña hija de 3 años, Mía Caballero, junto a su madre. El recorrido comenzó en la fiscalía, continuó por calle Bartolomé Mitre hasta llegar a la comisaría local, donde se encuentra alojado el único detenido, Nazareno Monzón. En este lugar, al canto de «Asesino, asesino» y con el sonido de bombos, redoblantes y platillos trataron de hacerse escuchar por el detenido.
Luego de unos minutos en la dependencia policial, partieron rumbo al local bailable Napole. Este lugar también se encontraba fuertemente custodiado por personal policial, además de un vallado que evitaba que los manifestantes pudieran producir algún tipo de daño.
E
n las veredas del lugar del hecho, se realizaron una gran cantidad de pintadas con aerosol con dichos como «Asesinos», «Monzón asesino», «Federico cómplice» (haciendo alusión a uno de los dueños del lugar), «Patovicas cómplices», «Justicia por Titu», entre otros escritos.
Pasado el mediodía siguieron su camino por la misma arteria principal en la zona céntrica hasta llegar al palacio municipal, el cual se encontraba con sus puertas cerradas y una fuerte custodia policial tratando de prevenir cualquier tipo de incidente. Allí fueron recibidos por Eduardo Roleri y por Jonathan Galván, quienes tuvieron una larga charla con la madre de la víctima, algunos familiares más y el hermano Víctor Caballero, que uno de los reclamos que hizo a los funcionarios municipales fue saber por qué el local donde ocurrió la gresca se encuentra con la faja de clausura violada en una de las puertas y en el resto directamente sin la faja de clausura.
También ingresó al despacho con ellos es el sindicalista municipal Raúl «Chipi» Benítez, uno de los pocos sampedrinos que acompañó la marcha y cuyo hermano, Leonardo Otto, fue víctima también de una puñalada. Benítez conversó con El Diario de San Pedro al salir del despacho: «Ya había hablado telefónicamente con el intendente el día de ayer y me había informado que estaba al tanto de toda la situación y que va a hacer todo lo posible para que esta muerte no quede impune como pasó con la muerte de mi hermano». Además agregó: «Yo creo que el que está preso ha participado, pero el que le pegó la puñalada es otra persona y lamentablemente el asesino no está preso. Voy a colaborar con este hecho recorriendo los barrios tratando de conseguir más pruebas y hasta voy a hablar con Federico González, tiene que saber bien quién fue y quién no fue, como también los patovicas tienen que saber quién fue».
Una vez terminada la reunión, las personas oriundas de Ramos Mejía volvieron a la fiscalía, donde fueron recibidos por el secretario del fiscal de la UFI Nº5. Víctor, el hermano, contó: «Venimos a ver cómo va la causa». Además señaló: “Sabemos que el trabajo muy bien y esperemos que la Justicia diga que siga detenido (por Monzón), que no sea como la familia de otro chico (Otto) que estuvo acompañándonos, el delincuente que lo mató está libre”. Y sentenció: “Esperemos que no sea esto igual, que se haga Justicia”.


