Luego de intensos operativos para combatir el fuego en el Parque Nacional Lanín, los bomberos voluntarios que participaron en la emergencia retornaron a sus respectivos cuarteles.
Entre ellos, el bombero sampedrino Luis Torrens fue parte de la brigada que trabajó durante diez días en uno de los sectores más afectados. A su llegada, recibió un merecido y caluroso recibimiento por parte de sus compañeros y familiares, quienes reconocieron su labor.
«A mi grupo le tocó hacer base en la localidad de Aluminé, Neuquén«, relató Torrens, destacando la experiencia adquirida en el combate de incendios forestales. «Fueron diez días de compañerismo y solidaridad con la gente que está sufriendo esto», expresó.
El bombero también hizo hincapié en la magnitud del desastre: «Se está perdiendo por completo el Parque del Volcán Alem, que cuenta con plantas milenarias y tardará miles de años en recuperarse«. Además, resaltó la actitud de la comunidad local: «El pueblo de Aluminé nos despidió con aplausos. La gente es muy humilde y solidaria».
Torrens valoró la experiencia vivida y los aprendizajes obtenidos: «Como bombero, esto es algo que no se vive todos los días. Se adquiere un conocimiento invaluable, y espero compartirlo con mis compañeros para que podamos formar una brigada forestal que represente a nuestro cuartel y aporte a la que ya existe».


