Un joven de 27 años reaccionó de manera insólita ante un control policial. La moto no tenía pedido de secuestro y no registraba impedimentos legales.
Un episodio tan extraño como inesperado ocurrió este viernes alrededor de las 11 horas, cuando un joven de aproximadamente 27 años prendió fuego su propia motocicleta tras ser interceptado en un control policial.
El hecho se registró en la intersección de Mateo Sbert y Dávila, donde efectivos de la comisaría local detuvieron la marcha de una motocicleta 110 cc con el objetivo de identificar al conductor y verificar la situación del rodado.
Según informaron fuentes oficiales, ante la llegada de un móvil de inspección para solicitar la documentación correspondiente, el joven se alteró y, de manera repentina, incendió la moto en plena vía pública. Además, arrojó al fuego su teléfono celular y un equipo de mate.
Al lugar acudió una dotación de Bomberos Voluntarios, que logró controlar las llamas y evitar mayores daños.
De acuerdo a la información policial, la motocicleta no tenía pedido de secuestro ni registro de robo, y tras la verificación correspondiente se constató que el joven tampoco poseía pedido de captura ni impedimento legal alguno.
Luego del episodio, el conductor se retiró del lugar visiblemente ofuscado. No se registraron personas heridas.










