Tres días consecutivos de amenazas de bombas han generado caos y preocupación en la comunidad educativa y las autoridades locales. Lo que inicialmente pudo ser percibido como una simple travesura ha evolucionado hacia una situación más seria, evidenciando los contratiempos y riesgos que implica la evacuación de múltiples escuelas.
Lorena López, Jefa Distrital de Educación, detalló cómo se desarrollaron los eventos: «Recibimos un correo electrónico en la comisaría informando sobre la colocación de artefactos explosivos en tres establecimientos». Ante esta amenaza, las autoridades han debido coordinar esfuerzos con la policía, defensa civil, bomberos y la fiscalía para abordar la situación de manera integral.
López enfatizó la importancia de proteger a todas las personas involucradas y destacó la complejidad y la preocupación que genera esta situación en la comunidad en general. «Estas situaciones movilizan a toda la comunidad. Requieren una coordinación exhaustiva entre diversos actores, y reconocemos la incomodidad que generan», agregó.
A medida que la investigación continúa, queda claro que este tipo de amenazas no pueden tomarse a la ligera, ya que implican riesgos reales y provocan una significativa interrupción en la vida cotidiana de la comunidad educativa y la sociedad en su conjunto.

