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La Fiscalia Nº4 brindó una charla abierta de Grooming y otros riesgos en internet

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Se llevó a cabo este viernes por la tarde en el Colegio San Francisco de Asís.

El agente fiscal Jorge Leveratto encabezó una charla sobre grooming, pedofilia, pornografía infantil y delitos informáticos donde alumnos de secundaria escucharon y participaron de las charla en dos tandas donde el funcionario lo reflejo en videos y ejemplos concretos, el fiscal puso en contacto a los chicos con situaciones que los interpelaron directamente con la finalidad de prevenir y concientizar sobre la necesidad de ser responsables en el uso de las redes sociales, sobre todo, espacios donde comienzan a concretarse estos tipos de delito.

¿Qué es el Grooming?Las nuevas tecnologías y en especial las redes sociales han revolucionado el mundo de la comunicación y, aquel que no es consciente de este cambio, está mirando el campo vecino. Mayores y menores de edad sustentan nuevas relaciones a través de plataformas digitales como Facebook donde intercambian contenidos de todo tipo (opiniones, comentarios, fotos y videos) en un océano que nunca se agota. Todos quieren jugar el partido «social media» que presenta un particular peligro para los chicos y adolescentes: el delito de grooming. La palabra «grooming» es un vocablo de habla inglesa y se vincula al verbo «groom», que alude a conductas de «acercamiento o preparación para un fin determinado». El grooming comprende todas aquellas conductas ejecutadas «on line» por pedófilos (los groomers) para ganar la confianza de menores o adolescentes mediante la utilización de una identidad usurpada, fingiendo «buena onda», empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de concretar un abuso sexual. Estos individuos utilizan los chats y las redes sociales como vehículos para tomar contacto con sus víctimas. Generalmente crean una identidad falsa (puede ser la de «un famoso») en Facebook o Twitter utilizando su imagen, y desde ese lugar toman contacto con el menor para emprender el camino del engaño que finaliza con una violación o abuso sexual. En otros casos, el pedófilo se hace pasar por otro adolescente y mediante mecanismos de seducción busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido sexual, que luego son utilizadas para extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a familiares o amigos. En todos los casos, el objetivo de estas acciones es uno solo: mantener un encuentro real con el menor o adolescente para abusar sexualmente del mismo. El grooming es moneda corriente en la actualidad y cobra a diario víctimas que guardan un promedio de edad que comprende de 10 a 17 años. Los padres y las instituciones educativas deben tomar conciencia de esta modalidad delictiva que tiene particular cuna en las redes sociales, las que decididamente no constituyen una moda pasajera: han venido para quedarse.