Al cumplirse dos años del fallecimiento, la familia de Tomás Zubiete, el joven asesinado tras haber recibido un disparo de arma de fuego recibió la triste noticia que, el homicida ha sido beneficiado por la Justicia con prisión domiciliaria.
El Juez de Garantías que entiende en la causa dio lugar al pedido del Defensor Oficial, el Dr. Pablo Baccani para que el agresor, Matías López, pudiera cumplir dicha medida morigerada en un domicilio particular.
La Fiscal Ramos, quien lleva adelante la investigación y que elevó la causa a Juicio, acordó con el abogado defensor, que sea sentenciado bajo la medida de juicio abreviado. Según se pudo establecer, pedirá la pena máxima que puede ser requerida en estos casos, que es de 8 años de condena efectiva. Seguramente cumplirá la condena, pero mientras esto se resuelva, estará libre.
Lo cierto es que al cumplirse hace pocos días de un nuevo aniversario del fallecimiento del joven, la noticia vuelve a lacerar las heridas de la familia que aún no cierran. Nuevamente la decisión de un Juez de Garantías no está a la altura de la circunstancias que la sociedad requiere.
“A nosotros nos venían diciendo que lo largaban”, sostuvo Oscar Zubiete, padre de Tomás y, agregó: “Aprovecharon la feria y lo largaron”.
“Él se hizo cargo de la mínima para que le dieran 8 años y resulta que está suelto, no lo podemos entender”, “mató a un chico de 12 años, no tiene perdón de Dios”, dijo luego.
Al tiempo que manifestó: “Vayan sabiendo que no nos vamos a quedar quietos, que vamos a mover cielo y tierra, esto así no va a quedar”.
En tanto que, sobre el Juicio abreviado, señaló: “Nos iban a citar para eso, pero lo largaron antes por eso no se entiende”.
Al tiempo que recordó: “Ese día mi hijo Tomás fue hablar porque este tipo estaba esperando todos los días en la esquina de mi casa para pegarle un tiro a mi otro hijo que iba todos los días trabajar a las 2 AM a lo Dubini”.
El hecho aconteció en la madrugada del 19 de Julio del 2015, cuando los jóvenes se habían dirigido a una pieza de la propiedad en donde se hallaban junto a otras personas y, allí, López extrajo un arma de fuego, que se hallaba debajo del colchón, le apuntó en la frente a Zubiete y luego le disparó, acabando con su vida al instante.


