Isabel y Gustavo Krispien, hermanos de Juan fallecido el pasado 11 de junio, solicitan que se continúe con la investigación para saber si su fallecimiento se debió realmente a un suicidio. La investigación está a cargo de Gendarmería, ya que su pareja pertenece a la Policía de la Provincia y, el arma utilizada en el disparo que le ocasionó la muerte, es su arma reglamentaria.
El pasado 11 de junio Juan Krispien de 38 ingresó al Hospital local con una herida de bala en la cabeza, con orificio de entrada y de salida. Lamentablemente, los médicos no pudieron salvar su vida. Aparentemente, este hombre habría discutido con su pareja, una mujer que se desempeña como

policía de la provincia en nuestra ciudad y, luego de la discusión se habría disparado en la cabeza con el arma reglamentaria de su pareja.
La familia del hombre fallecido, descree la versión del suicidio y, mediante una entrevista con El Diario de San Pedro, pide a la ex pareja que se acerque a ellos para explicarles cómo se sucedieron los hechos ese trágico día y permitirles tener algo de tranquilidad. Además, aseguran que hasta el momento no han recibido ninguna explicación de los hechos. Gendarmería está a cargo de la causa que aún se encuentra en la etapa investigativa.
Los Krispien eran 9 hermanos, Juan era el mayor, y según cuentan Isabel y Gustavo, tenían una relación muy cercana entre todos y Juan siempre estaba para ayudar.
Cuentan que la familia se enteró del fallecimiento de su hermano a través de los medios y redes sociales. No confiados en la información que había llegado a sus oídos, se acercaron al Hospital para poder reconocer el cuerpo, pero no les fue permitido. En ese momento les informaron que Juan había fallecido de un disparo en la cabeza, aparentemente en un acto de suicidio y, que la bala había entrado por el lado derecho y salido por el izquierdo.
Horas después e intentado nuevamente reconocer a Juan, tal vez más guiados por el deseo que el no fuera él el fallecido, volvieron al Hospital. En esta ocasión, fueron dos los médicos que los atendieron. Tampoco pudieron verlo y como antes lo habían hecho, les dijeron que tenía un disparo en la cabeza. Pero a diferencia de la primera versión, la bala había ingresado por el lado izquierdo y salido por el derecho. Detalle que llamó la atención del padre, ya que su hijo era diestro.
Ellos aseguran que Juan no tenía armas, que no creen en la versión del suicidio. Les gustaría poder hablar con su ex pareja, con quien habían empezado a convivir en Santa Lucía desde hacía muy poco tiempo y con la que tenían sólo un trato limitado porque sólo se habían encontrado pocas veces. Creen que esta mujer podría darles tranquilidad contándoles a ellos y sus padres cómo habían sido las últimas horas con vida de su hermano.
Días atrás ella se acercó a la delegación policial de la nombrada localidad y dejó pertenencias de Juan para que su familia las retire, pero aclaró que no quiere hablar con ellos.
“Estamos todos destrozados, éramos muy unidos y ella sabía cómo éramos nosotros con él. Queremos saber para dejarlo descansar en paz. Nos gustaría quedarnos tranquilos con la verdad, que ella trate de acercarse a la familia, a mi padre, para que cuente lo que pasó”.


