La causa que tanta repercusión mediática tuvo a nivel local, e incluso llegó a trascender a medios nacionales, será archivada por la Dra. Viviana Ramos, titular de la UFI Nº 11.
Lo cierto es que al no hallarse pruebas contundentes que probaran que la mujer había sido retenida contra su voluntad, se decidió la medida. Algunos testimonios recabados en Santa Lucía y Pueblo Doyle daban cuenta de que había sido vista haciendo compras, con lo cual se descartó la posibilidad de que estuviera privada de su libertad por 8 meses, según había declarado inicialmente en la Comisaría de la Mujer.
Asimismo, la denunciante nunca se acercó a la Fiscalía para ampliar su declaración a pesar de haber sido citada por la Justicia.
Cabe recordar que, en el mes de mayo, la joven llegó a la comisaría y dejó asentado que había estado retenida contra su voluntad por varios meses por parte de sus suegros. Afirmaba que además el alimento se le acercaba a través de una puerta para que no abandonara el lugar.
Sin embargo, la acusación siempre fue negada por la familia de su pareja. Blanca Romero, de 54 años, y Julio Bianchi, de 62, expresaron al diario Clarín: “No entendemos por qué hizo esto. No sé si quiere vengarse de mi hijo por algo, pero se la agarra con nosotros. Acá nadie la tiene atada; iba y venía cuando quería, cada vez que quería trabajar para comprarse cigarrillos, iba”.


