La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado este miércoles por la tarde en el que rechazó de manera enfática las recientes acusaciones por corrupción que circularon en medios de comunicación durante el último mes. El documento fue acompañado por el título “La única verdad, es la realidad”, en alusión a una histórica frase política argentina, y buscó responder a las denuncias que involucran a la entidad y que generan tensiones en las autoridades que encabezan Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
Según información difundida por el diario La Nación, el productor teatral y ex legislador Javier Faroni habría transferido 6,2 millones de dólares de cuentas vinculadas a fondos de AFA para la compra del club italiano Perugia, a través de la empresa Sports Next Gen Ltd. Parte de esos fondos habrían sido canalizados mediante TourProdEnter LLC, una sociedad controlada por Erica Gillette, esposa de Faroni, y que tenía vínculos contractuales con la organización futbolística argentina.
En su mensaje, la AFA detalló que la denuncia tomó dimensión pública luego de que el empresario Guillermo Tofoni presentara documentación al periodista Nicolás Pizzi, producto de una investigación iniciada ante la justicia estadounidense y que también se tramita en Argentina.
El comunicado remarcó que, desde la llegada de la actual dirigencia en 2017, se renegociaron los contratos con sponsors, agentes y socios comerciales, lográndose una revalorización de los activos de la entidad. La AFA aseguró que, en el pasado, sólo percibía el 30% de los derechos cedidos y que esa ecuación fue revertida en la actualidad, alcanzando hasta el 70% a favor de la organización.
El documento también se refirió a contratos específicos: bajo acuerdos previos, la entidad obtenía una menor participación en los ingresos, mientras que los administradores privados llegaban a quedarse hasta con un 70%, lo que afectaba sustancialmente las arcas de la Asociación.
La AFA sostuvo que quienes se oponen a esta nueva política de distribución buscan recuperar antiguos privilegios, generando conflictos institucionales para forzar renegociaciones. Además, la entidad advirtió que “no existen Robin Hood” detrás de las denuncias, sugiriendo que el trasfondo es de negocios particulares.
Por último, la organización solicitó a la sociedad recibir información seria y responsable, subrayando que las operaciones de desinformación quedarán en evidencia con el paso del tiempo. En la publicación se incluyeron documentos relacionados con contratos históricos cuando Julio Grondona lideraba la entidad.


